Biografía de Frederic Beigbeder y libros del autor

Frederic Beigbeder nació en Neuilly Sur Seine (Francia), el 21 de septiembre del año 1965, Beigbeder es un escritor francés que ha generado mucha polémica. A continuación, un poco más acerca de la trayectoria del autor, no te pierdas el siguiente resumen, también conocerás acerca de sus obras más importantes.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Trayectoria de Frederic Beigbeder

Su madre, Christine de Chasteigner, era traductora de novelas y su padre, Jean Michel Beigbeder. Frederic, cursó sus estudios secundarios en los Liceos Mantigne y Louis Le Frand, luego de culminar en ambos, asistió al Instituto de Estudios Políticos de París, en donde cursó sus estudios universitarios y se graduó de licenciado en Ciencias Políticas en el año 1987. Para el año 1989, Frederic comenzó a laborar como ejecutivo creativo en una agencia de publicidad, locutor, editor, crítico, comentarista y autor.

Igualmente, Frederic Beigbeder, fue presentador en el año 2002, del programa de televisión llamado Hypershow en el canal francés, Canal+, y  desde el año 2005, es director del programa Frand Journal, el cual habla de temas acerca de la actualidad de la literatura, el programa se transmite en Canal+ igualmente. Para el año 1994, él fundó el Premio Flore, el cual se entrega de manera anual a un o una joven promesa de la literatura de Francia, entre los ganadores más conocidos han estado Vincent Ravalec, Jacques A. Bertrand y Michel Houellebecq.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Frederic Beigbeder, contrajo matrimonio el 17 de mayo del año 1991, con Diana de Mac Mahon, con la cual se divorció en el año 1996, no tuvieron hijos, fue en el año 1999, que tuvo a Chloe, cuya madre es Delphine Valette.

En el año 1997, Frederick Beigbeder, publicó su primera novela que llevaba por título El Amor Dura Tres Año (Anagrama), la cual es una novela muy breve y autobiográfica, en la que él relata la evolución de una relación sentimental con una combinación de comicidad y de escespticismo. En el libro presenta temas como el enamoramiento, el matrimonio, el aburrimiento, el adulterio y un nuevo enamoramiento. Luego, el 17 de junio del año 2003 contrajo matrimonio con Amélie Labrande, de quien también se divorció.

Frederic Beigbeder, es autor de muchos artículos y varias novelas, en el año 2000, publicó su novela 13,99 euros, una de las que tuvo mayor éxito según los lectores, la misma es una crítica agresiva al ámbito de la publicidad. El autor relata la historia de Octave Parango, a través de su novela 13,99 euros, este personaje era un creativo de la publicidad (imitación de sí mismo), quien está totalmente narcotizado de cocaína, la historia revela algunos de los misterios de uno de los poderes que tienen más influencia en la sociedad actualmente, siendo la trama un desemboque en un delirio publicitario que es menos creíble en que las multinacionales son satirizadas con gran actitud.

La novela se caracterizó por criticar mucho al mundo de las agencias de publicidad, siendo el autor, Frederic Beigbeder, un propio trabajador de las mismas (Young & Rubicam), hasta que fuese despedido de la agencia tiempo antes de publicitar la novela.

Muchas de sus novelas han sido llevadas a la pantalla grande, al cine, comopor ejemplo, 13,99 euros, la cual fue adaptada al cine en el año 2007, la misma relata una historia autobiográfica en la que se critica a las agencias de publicidad, el protagonista fue el actor ganador del Oscar, Jean Dujardin, quien interpretó a Octave Parango. Por otra parte varias de sus novelas se han traducido a diferentes idiomas del mundo.

En el año 2005, Frederic Beigbeder, asistió al Salón del Libro en Beirut, en compañía de Alain Decaux, Richard Millet y Jean Piere Thiollet. Luego, en febrero del año 2008, luego de salir de Le Baron, un local de modas ubicado en París, para fumar un cigarro a las 03:00 am, en la avenida Marceau, fue detenido por dos policías, al revisarlo se percataron de que tenía 2,6 gramos de cocaína en el bolsillo, debido a eso, Frederic Beigbeder intentó huir, y en su intento fallido por escapar lo que hizo fue empeorar la situación, respecto a la situación, el escritor declaró que “Fue horrible, pasé la noche en la comisaría del distrito VIII; en una celda más pequeña que este lugar.

A la mañana siguiente, el fiscal me reconoció y se propuso dar un escarmiento. Me iba a enterar. La noticia se filtró a la prensa y me encerraron en la Conciergerie, la fortaleza donde estuvo recluida María Antonieta. Al tercer día me soltaron. Ahora tengo que ser bueno e ir a terapia. Pero lo que son las cosas, semanas más tarde, Sarkozy entregaba a mi hermano Charles las insignias de caballero de la Legión de Honor por su trayectoria empresarial, en el palacio del Elíseo. Y allí estaba yo, en primera fila, con mi familia frente al presidente.”

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

A la edad de 47 años, se le fue otorgado a Frederic Beigbeder, el premio de Renaudot, por su famoso libro, Una Novela Francesa, la cual relata la vida de sus padres y la de él mismo durante su infancia con gran maestría. A finales del año 2013, Frederic Beigbeder, resucitó la revista erótica Lui, la cual había sido dirigida durante los años 60 y los años 70, por el Jacques Lanzmann y François Truffaut hacía la crítica de cine, Beigbeder destacó que con esa acción el defendió el espíritu de libertinaje dieciochesco y puramente francés, mundano y hedonista pero con fondo.

Frederic Beigbeder, ha seleccionado una redacción conformada por puras mujeres, el afirma que eso lo hace para protegerse, no de las críticas sino de él mismo, e indicó que la mayor parte de sus lectores son mujeres y por eso se debe su éxito, para Frederic Beigbeder, el erotismo es algo que le sigue despertando una culpabilidad cristiana, sin embargo, está bien, puesto que esa culpa tan mínima de no hacer más, permiten que él intensifique su amor por el mismo.

En su última novela, Oona y Salinger (Anagrama en español), el relata por episodios una relación la cual falló con Oona O Neill, una celebridad e hija del dramaturgo Eugene O’Neill.

Dicha novela, se resumen en un romance muy breve a principios de los años 40’s, cuando Oona lo cambió por Charlie Chaplin, con quien contrajo matrimonio cuando Salinger se fue a vivir a Europa para poder luchar en la Segunda Guerra Mundial, por su parte, Oona O Neill, era una joven habitual de la noche de Nueva York, ella era inteligente, de linda apariencia y tenía una actitud traviesa, ella fue musa de Orson Welles y Truman Capote, quien se inspiró en ella para su Desayuno con Diamantes.

En el artículo de Frederic Beigbeder que lleva por nombre Ningún Algortimo Lleva Bigote, él generó una gran polémica en la red acreditándose una escasa sensibilidad y valía periodística. En el mismo, el autor Frederic Beigbeder, toca temas como la informática, sus prejuicios expresados de tal manera que, son hasta despectivos, hacia las personas que tienen una manera de vivir la vida diferente a la de él y a sus preferencias políticas.

La desestructuración temática y argumental, las reiteradas faltas de respeto basadas en tópicos peyorativos, la evidencia de su desconocimiento sobre la informática así como la falta de rigor periodístico y de un contexto expresivo apropiado fueron también objeto de crítica, aparte de que mostró facetas de su propia personalidad la cual es narcisista y manifestó creerse superior a las personas que son consideradas nerds, personas a las que reconoce que intimidaba en su etapa estudiantil en el instituto, época de la que se jacta también de su presunto atractivo hacia el sexo opuesto.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder y Lara Micheli en su boda

El 12 de abril del año 2014, en las Bahamas, Frederic Beigbeder, se casó con su tercera esposa, la modelo Lara Micheli.

Opiniones de Frederic Beigbeder

Con respecto a las drogas, Frederic Beigbeder indicó que “Escribir con drogas es agradable pero retrasa la escritura y la reemplaza. La droga empeora mi escritura. Me quedo con el vino y la cerveza”. Igualmente, dijo que “hago muchas cosas muy deprisa por pura pereza, para acabar pronto, para no cansarme; fue un consejo que me dio una madrugada Roland Topor”.

Bernard Pivot, padre de Apostrophes, le define como “un payaso y un escritor; aunque cada vez menos payaso y cada vez más escritor, un fenómeno mediático en Francia, amado y odiado.”

Beigbeder comenta así su popularidad: “No comprendo a esas personas que buscan la fama durante años y cuando la conquistan se quejan. Hay que salir para estar en contacto con la gente, para ver, para escuchar. Un escritor no puede ser un monje. No creo que el escritor tenga que estar metido en casa a las ocho de la tarde para hacer el crucigrama de Le Monde. Que renuncie a vivir para escribir. A Kafka le encantaba divertirse. Hay escritores agonizantes y doloridos, como Flaubert y otros hedonistas hasta el final, como Baudelaire. En el centro estaría Proust, un hombre asiduo de largas fiestas nocturnas y también de encerrarse para escribir. Es mi modelo. Trabajo de día, salgo de noche y duermo poco; pero ir de fiesta no es lo opuesto a hacer un buen libro.”

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Bibliografías

Novelas

  • 1990 : Mémoire d’un jeune homme dérangé (“Memorias de un joven loco”), éditions de la Table ronde.
  • 1994 : Vacances dans le coma (“Vacaciones en coma”), Éditions Grasset.
  • 1997 : L’amour dure trois ans (“El amor dura tres años”), Éditions Grasset.
  • 1998 : Barbie, éditions Assouline, coll. « Mémoire de la mode ».
  • 1999 : Nouvelles sous ecstasy (“Historias en éxtasis”), Éditions Gallimard.
  • 2000 : 99 francs (13,99 euros), Éditions Grasset.
  • 2003 : Windows on the World, Éditions Grasset.
  • 2005 : L’Égoïste romantique (“El romántico egoísta”), Éditions Grasset.
  • 2007 : Au secours pardon (“Socorro, perdón”), Éditions Grasset.
  • 2009 : Un roman français (“Una novela francesa”), Éditions Grasset.
  • 2016 : Oona y Salinger, Editorial Anagrama

Ensayos

  • 2001 : Dernier inventaire avant liquidation (Último inventario antes de liquidación), Éditions Grasset.
  • 2011 : Premier bilan après l’Apocalypsy, Éditions Grasset.
Frederic Beigbeder
El amor dura tres años

Citas, frases, declaraciones y poética:

“El sistema ultraliberal nos está llevando a consumir seres humanos. Utiliza la belleza de mujeres cada vez más jóvenes para vender cremas y yogures. Es un nuevo tipo de pedofilia. Y nadie parece darse cuenta. Es lo que llamo el fashismo, una mezcla de fashion y fascismo.”

“Hay que salir para estar en contacto con la gente, para ver, para escuchar. Un escritor no puede ser un monje. No creo que el escritor tenga que estar metido en casa a las ocho de la tarde para hacer el crucigrama de Le Monde. Que renuncie a vivir para escribir.”

“Hoy la novela es un género que nadie puede definir, que admite en su seno el panfleto, la reflexión económica, el diálogo, los anuncios, poemas o la narración clásica. Es un espacio de libertad y de ahí el que yo incluya páginas de publicidad a favor del suicidio, el consumo de cocaína o que bromee con parodias de anuncios de yogures o detergentes. Esa misma libertad del género, su enorme variedad, es lo que hace que haya gente que diga que la novela ha muerto.”

“Los grandes escritores cuentan una historia a partir de un mundo que desconocen […] Yo no soy así; busco mi camino; no cuento nada que me sea desconocido; cuento mi época; la civilización del consumo; hago novelas de mi tiempo; lo que toco y lo que veo.”

“Mis enemigos piensan que vivo sin escribir. Se equivocan. Escribir es el mejor medio que conozco de comer. Escribo porque no puedo parar de escribir. Y necesito un patrocinador. Porque ser rico con la literatura te obliga a hacer siempre el mismo libro de éxito para mantener el éxito. Y yo quiero hacer otros libros.”

“Soy un niño de nueve años y los niños no ganan el Goncourt. Además, a nadie le importa el Goncourt. Ya ni siquiera da que hablar. Pregunte quién ganó el año pasado y escuchará un incómodo silencio.”

Frederic Beigbeder
Una Novela Francesa

“Un escritor debe correr el riesgo de desnudarse; ésta es una época en que la literatura debe romper las reglas de lo bien visto por la sociedad.”

“Yo escribo para provocar algo en mi vida y en la de mis lectores. Odiaba el mundo de la publicidad, quería escapar, escribí 13,99 euros, me despidieron y me hicieron el favor de mi vida. ¡Ya era novelista!.”

“Conocéis a seres que llegan para transformar vuestra existencia pero que no lo saben y que luego os traicionan suavemente, veis cómo pactan con el enemigo y, más tarde, veis cómo se alejan igual que un ejército después del saqueo, entre un decorado de escombros y sol poniente.”

“El error está en desear una vida inmóvil. Deseamos que el tiempo se detenga, que el amor sea eterno, que nada muera jamás, para acomodarnos a una perpetua infancia mimada. Levantamos muros para protegernos, pero son esos mismos muros lo que un día se convierten en cárcel.”

“El gusto no se aprende estudiando empresariales.”

“El hombre solo tiende a la prehistoria: al cabo de unos días deja de afeitarse, de lavarse, emite gruñidos. Para llevar al ser humano hacia la civilización, fueron necesarios millones de años, mientras que el regreso al Neandertal cuesta menos de una semana.”

“El mundo es irreal, salvo cuando es mortalmente aburrido.”

“El sol es una cuenta atrás de color amarillo.”

“En mi país tratan a los hijos de inmigrantes como delincuentes durante todo el año hasta que llegan a serlo, porque los pobres son tan obedientes que acaban prendiendo fuego a los autobuses y los automóviles por cortesía, por parecerse a la imagen que proyectan de ellos desde que nacieron.”

“He aquí una prueba muy sencilla para saber si estás enamorado: si al cabo de cuatro o cinco horas sin tu amante empiezas a echarla de menos, es que no estás enamorado, si lo estuvieras, diez minutos de separación habrían sido suficientes para convertir tu vida en algo rigurosamente insoportable.”

“La felicidad es el fracaso de la infelicidad.”

“Las catástrofes son útiles: hacen venir ganas de vivir.”

Frederic Beigbeder
Edición nº10

“Me gusta repetir que mi estupidez es la de mi época, pero en el fondo sé que mi época es un mero pretexto y que mi estupidez me pertenece. Con cuarenta tacos eres responsable de tu desdicha, aunque parezcas más fresco que ella (…) Total: soy un viejo involuntario. Sin bromas: sé que hay hombres felices de envejecer. Simplemente no están en el poder.”

“Me parece que todo el problema del amor radica en lo siguiente: para ser felices necesitamos seguridad cuando resulta que para estar enamorados necesitamos inseguridad. La felicidad se basa en la confianza mientras que el amor exige dudas e inquietud. Resumiendo, el matrimonio ha sido concebido para hacernos felices pero no para que permanezcamos enamorados. Y enamorarse no es el mejor modo de encontrar la felicidad; si así fuera, ya nos habríamos enterado.”

“Nuestra generación es demasiado superficial para el matrimonio. Casarnos es como ir al McDonald’s. Luego, hacemos zapping. ¿Cómo íbamos a permanecer toda la vida con la misma persona en la sociedad del zapping generalizado? ¿En una época en que las estrellas, los políticos, las artes, lo sexos, las religiones son intercambiables como nunca lo habían sido? ¿Por qué el sentimiento amoroso iba a ser la excepción a esta generalizada esquizofrenia?”

Frederic Beigbeder
Edición nº1800

“Pero esta vez es tu lengua la que me interrumpe y todos los violines de todas las más hermosas películas de amor sólo son un escupitajo de miserables chirridos comparados con la sinfonía que suena en mi cabeza. Y si os parezco ridículo, que os den por el saco.”

“Siempre es mejor decir me encanta que no te soporto”

¡Sois el producto de una época. No. Echarle la culpa a la época es demasiado fácil. Sois productos. Y punto. Ya que a la globalización no le interesaban las personas, teníais que convertiros en productos para que la sociedad se interesarse por vosotros. El capitalismo convierte a las personas en yogures con fechas de caducidad, drogadas a base de espectáculo, es decir, amaestradas para machacar a su prójimo.”

Entrevistas a Frederic Beigbeder

A continuación, dos entrevistas que se le realizaron a Frederic Beigbeder

Entrevista al Jotdown

Los periodistas del portal, afirmaron que lo que más les sorprendió de la entrevista a Frederic Beigbeder, fue lo simpático que parecía, para ese momento, él seguía siendo una gran descripción de alguien que era terrible y canalla

Desde el año pasado escribes una columna en el suplemento Icon. Sabrás que la última despertó cierta polémica. En ella te metías con los directivos de las tecnológicas. ¿Qué tienes contra ellos?

Lo que yo afirmaba acerca de ello era que eso está siendo controlado por los geeks de lentos con una montura gruesa, que lo que hacen es crear algoritmos que nos gobiernan y nosotros obedecemos, los ingenieros en informática se toman todo a pecho y tienen miles de mensajes los cuales ellos recriminan, por otra parte, solo una parte de la población no está acostumbrada a la crítica, ellos no comprenden que cuando alguien se vuelve una gran influencia siempre es criticado y envidiado, y cuando alguien no está acostumbrado a eso, les suele resultar desagradable, sin embargo, deberían saber que si ellos se quieren convertir en los dueños del mundo, la gente siempre los criticará, es algo que siempre vendrá junto, el éxito y la crítica.

No es tu primera polémica. Supongo que, a estas alturas, las reacciones de indignación de los demás ya te resbalan…

Realmente, es para mí es un homenaje a la fuerza acerca de la escritura, cuando alguien redacta algo que a la gente le molesta, hasta el punto de que ellos reaccionen de cierto modo es porque has ganado, has realizado bien tu trabajo. Yo soy partidario de que la escritura debe despertar, sacudir, hacer reír y hacerlos molestar, a pesar de que a veces tiendo a exagerar las cosas. Cuando digo que los informáticos aún son vírgenes, hasta los 25 años y que además se pasan la mitad de su vida masturbándose, se entiende que exagero, sin embargo, ellos se molestan y no comprenden que lo que les digo es absurdo.

¿En qué sentido? ¿Qué cambios observas desde que empezó su apogeo?

Comprendo que a ellos les da igual la noción de la vida privada, en la actualidad si a alguien le molesta la vida privada de los demás, es porque esconden o reprochan algo, suele ser algo fascista, eso da mucho miedo.

Frederic Beigbeder
Artículo acerca de Frederic Beigbeder

Igual que en ciertos países protestantes que viven sin cortinas. Cuando alguien instala una en su ventana, es porque esconde algo…

Sí, estamos en una generalización de ese modelo de sociedad, también  da miedo es que esos tipos planifican la vida de los demás, cuando los buscadores de Google, proponen búsquedas similares a las que has realizado anteriormente, las máquinas adoptan el lugar del usuario y decide por él. En acceso a la información es único gracias a la preselección maquinal, gracias a los últimos avances eso es posible.

Déjame hacer de abogado del diablo. Tal vez lo que desaparecerá es la literatura tal como la entendíamos hasta ahora. Es decir, la literatura que sigue el modelo del siglo xix.

Tienes la total razón, aparecerán nuevas formas literarias, detrás de lo que mencione anteriormente, también se desaparece la humanidad, debido a que la idea de que un hombre sea libre y no esté controlado por una máquina y pueda decidir sus acciones sin depender de un algoritmo, es algo que reivindica esos directivos, no quieren ser animales mortales, ellos quieren controlar todo, nacimiento, mortalidad, inmortalidad.

¿Y qué haces? ¿Cómo resistes frente a eso?

Es da risa, eso es lo que consiste el trabajo del escritor, no creo que yo sea un rebelde ni un resistente, escribir es lo mejor que puedo hacer, para mí la literatura tiene que ser como un espejo que refleje el mundo, eso me permite observarme y además me da una gran excusa para poder seguir siendo un buen narcisista además me permite mostrar lo que sucede alrededor.

Como decía antes, también podemos hacer una crítica a la literatura, que muchas veces sigue pegada al modelo decimonónico. Especialmente, la francesa. Por ejemplo, el último premio Goncourt, Canción dulce, se inspira en un suceso y habla de las diferencias de clase en el París contemporáneo. Es decir, igual que la novela del siglo xix.

Sï, pero ¿hay otra alternativa?, la literatura francesa ya tuvo su momento de renovación con el nouveau roman y no funcionó. La generación que estuvo liderada por Michel Houellebecq, se regresó al modelo de Balzac, la del realismo y la descripción de la sociedad, es algo que es necesario, fue una etapa que al igual que el cubismo o la abstracción en las artes plásticas, logró tener un punto de impasse.

Lo que dices es que seguimos necesitando personajes, relato, psicología, cierto apego por el protagonista…

Creo que sí, luego de que innovara así como lo hizo, los autores me gustan mucho, así como Bret Easton Ellis o David Foster Wallace. Yo escribí un libro que sucedía en el World Trade Center poco después del 11 de septiembre de 2001 [Windows on the world]. Y también un cuento que transcurría en un aeropuerto, y otro que transcurría íntegramente en un club nocturno, El primer trago de éxtasis.

Hasta no hace tanto, tenías a la crítica de tu país en contra. ¿Consideras que fueron injustos contigo?

SI le preguntas eso a cualquier persona que sea escritora, te dirá que sí, siempre, cuando realmente todo lo que verdaderamente quiere él es que le den el premio Nobel y además, que muchas mujeres se le vayan encima y paseen por la calle con él. Debido a eso que dije, no siempre hay justicia y a pesar de que no me puedo quejar, sé que hay gente a la que yo no le gusto, sin embargo, no me importa porque lo que realmente vale es generar una reacción. Tal vez el éxito de 13,99 euros fuera una injusticia, porque no estoy seguro de que lo mereciera. No es lo mejor que he escrito.

13,99 euros
13,99 euros

Cuando relees ese libro, ¿ya no te gusta?

Es tierno porque me recuerda cuando era joven, fue una etapa que debía atravesar para poder ser el escritor que soy hoy en día, y sigue siendo divertido para mí, en aquel tiempo, me sentía muy molesto, amargado, frustrado y deprimido gracias a mi empleo de publicista y me vengué escribiendo ese libro, me desahogué y liberé en lo personal. Cuando el lector lee 13,99 euros, le dan ganas de querer destrozar todo, las novelas que escribí posterior a eso, son mucho más sosegadas y no tienen la misma fuerza, que se debía gracias a la ira que tenía en aquel momento.

Cuando abres uno de tus viejos libros, ¿te entran ganas de cambiar algo?

Tampoco es que todos los días la lea, solamente cuando uno de mis libros es editada a una edición de bolsillo, siempre, de vez en cuando, se debe echar un vistazo para evitar los errores, yo suelo hacer algo común en los escritores, siempre cambio una que otra palabra, algo que quizás no se entienda, por ejemplo, en El amor dura tres años, cuando Marc Marronnier se intenta suicidar, es Mozart quien le salva la vida. En la versión de bolsillo lo cambié por Michel Legrand, porque acababa de participar en la adaptación cinematográfica que rodé. Me apetecía que el libro y la película fueran coherentes.

¿Y los títulos? ¿Alguna vez te apetece cambiarlos? Por ejemplo, ahora ya no pensarás que El amor dura tres años…

Sí, es un título que ahora me parece un poco falso, en lo que respecta a mi vida privada, sin embargo, creo que sigue siendo un buen título, una contradicción mía. Un título no tiene que ser una verdad universal sino que debe llamar la atención, yo ese que ese título tiene un poco de verdad.

¿La soltería es el estado civil óptimo para el capitalismo?

Sí, se convierte en algo que el ser humano consume de manera dócil, con lo que quiere sustituir la felicidad por el consumo, es una teoría que se fundamentó en mis novelas.

Es un movimiento que parece haberse extinguido…

Lo que defiende Jean-Luc Mélenchon, candidato a las próximas presidenciales, se parece bastante a lo que defendían aquellos grupos.

Frederic Beigbeder
Artículo de la revista JDD

Me gustaría hablar de una parte menos conocida de tu biografía. En 2002 fuiste jefe de comunicación del Partido Comunista Francés (PCF) y de su candidato a las presidenciales, Robert Hue. ¿Por qué diste ese paso?

Fue una manera de intentar actuar frente a la impotencia que sentía. 13,99 euros hablaba de un tipo que se siente prisionero y no llega a escapar de su situación, fascinado y asqueado como está por el confort material. Me sentí prácticamente como Karl Marx. Después me invitaron a una reunión en su sede, en la plaza del Colonel Fabien, un edificio impresionante obra de Oscar Niemeyer…

¿Qué encarna Donald Trump para ti?

En el plano personal me parece un tipo horripilante, por supuesto. Pero, como novelista, me parece un personaje fantástico, porque parece que salió de Raelais, es Ubú Rey, un Quijote. Todos creían que nunca sucedería, pero fue realidad, ganó y además hace todo lo que piensa y a toda velocidad.

Trump también parece un producto del sistema del que hablabas antes…

Puestos a escoger a un millonario, los estadounidenses podrían haberse decantado por cualquier otro. Bill Gates, por ejemplo. Al final, escoger a un geek hubiera sido menos grave. Trump es una caricatura de la plutocracia mediática impulsada por la televisión. Hitler ganó en tiempos de la invención de los medios de masas, como la radio y el cine, que la propaganda nazi utilizó de manera muy astuta, porque la población de aquella época todavía no había aprendido a decodificarla. En el caso de Trump, ha sucedido lo mismo con las redes sociales.

En cualquier caso, sí has sido el enfant terrible de tu familia. Por lo menos, respecto a tu hermano Charles, empresario y político de derechas, con imagen de yerno perfecto. No sé qué diría un psicoanalista de vuestro caso…

Freud habló mucho del padre y de la madre, cuando yo creo que la identidad de un niño se define mucho más respecto a sus hermanos. Si tienes un hermano perfecto y a quien se le dan estupendamente las matemáticas, es muy probable que tú tires por las letras, que seas menos perfecto y que intentes ser más original que él.

¿Qué tipo de relación mantienes hoy con tu hermano?

A pesar de que no nos vemos mucho, nos seguimos queriendo, nunca estamos de acuerdo en nada, por lo que no hablamos de cosas que puedan generar polémica, y al mismo tiempo, y debido a eso, siempre terminamos hablando de cosas con las que podemos tener temas profundos, cuando no puedes hablar de política o economía, hablas de la familia, hijos, la comida de la noche y de qué se hará hoy, mi hermano Charles apoya a Donald Trump. Si nos ponemos a hablar de este tema, terminaremos peleándonos como tertulianos en un plató de televisión. Será un diálogo estéril. Por eso he entendido que es mejor que nos hagamos preguntas más importantes, ¿Cómo te va todo?, ¿Cómo está tu hija?, ¿Tienes una amante?

¿En qué momento empezaste a cambiar?

Aproximadamente hace unos diez años, en el año 2007, cuando comencé a ir a Guéthary para investigar sobre los aspectos olvidados de mi infancia, ya allá comprendí que debía cambiar a bien, adquirí una casa y escribí en ese lugar, en París podía escribir un artículo o cualquier otra cosa para la televisión, en cambio una novela no, ahora me despierto y me dan ganas y me pongo a escribir, a la edad de 50 años comprendí que la inspiración se deriva de la disciplina. Anteriormente mis musas eran el alcohol, las drogas y las chicas guapa. Estaba sumido en una agitación histérica, y mi literatura surgía de ahí.

Se nota. Tu forma de escribir ha cambiado mucho en los últimos años…

Se ha vuelto más aburrida, ¿no?

No, se ha vuelto mejor. Antes, al cabo de cincuenta páginas, el libro ya parecía agotado, igual que lo estaba el lector.

Ahora creo que antes no escribía novelas, sino fragmentos inconexos, robados en un lado o en otro, escribía a la velocidad de la ciudad, como un espía tomando notas, tenía muchos cuadernos donde apuntaba frases sueltas. Ahora siento una serenidad, tengo menos necesidad de contar chistes todo el día. Durante mucho tiempo, sentí vergüenza, porque no me sentía legítimo.

Frederic Beigbeder
En vivo en Bruxelles

Has dicho que tu detención por consumo de cocaína en 2008 fue un punto de inflexión.

Tampoco es que fuese uno de los casos de Dreyfus, pero sí fue algo muy relevante en mi vida, me enoja grandemente afirmar el hecho de que la policía tuviera la razón, en lo personal, siento que el arresto me funcionó mucho, ellos te encierran en una celda sin reloj, sin móvil y sin revistas para distraerte, así que tarde o temprano te sientes obligado a preguntarte ¿qué estoy haciendo aquí?, y te respondes “Estás aquí porque has hecho algo prohibido”, y entonces surge otra pregunta ¿por qué tengo la necesidad de hacer cosas que están prohibidas?.

La cárcel es lo peor, odio ese castigo y además odio la cárcel, es una gran tortura innoble, pero en mí persona, me funcionó. Fue algo que sucedió y no uvo mucha importancia, sin embargo, me obligó a decirme a mí mismo “deja de tomarte por alguien que no eres, por uno de los personajes de tus novelas”. En aquel lugar pude entender que no era Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street. Entendí que, en realidad, era mucho más aburrido y banal.

De repente, te encontraste ridículo por primera vez…

Sí, un poquito o bueno, quizás solamente estaba en una baja en mi vida y quise la cocaína y temblaba pero de puro miedo, a pesar de eso, no he cambiado mi opinión acerca de las drogas, a pesar de que no me gustaría que mis hijas hicieran lo mismo que yo hice en aquel momento, no quiero que  ellas dependan de la droga, que a pesar y es contradictorio, es lo peor, la droga es lo peor, por lo menos a mí me parece muy bien la droga, pero siempre que sea en un contexto de joie de vivre, hedonismo y convivencia.

Si es una experiencia alegre y ocasional, me parece estupenda. Pero, no sé, a partir de cierta edad… Ay, qué moralista estoy quedando en esta entrevista… Solo diré que a mí me gusta mucho desobedecer. Y cuando la droga se convierte en algo sistemático, deja de interesarme, porque me pongo a desobedecer a ese sistema.

Desde 2013, también diriges la revista Lui, con la que has resucitado la desaparecida cabecera erótica creada en 1963, para la que posaron estrellas como Brigitte Bardot, Catherine Deneuve, Jane Birkin y hasta Isabelle Huppert. Su resurrección vino acompañada de cierta polémica. La asociación Acrimed, por ejemplo, te acusó de defender un machismo cool y de proponer un regreso «al antifeminismo de los años sesenta».

Yo soy un hombre que es heterosexual, lo que quiere decir que funcionó de una determinada manera, me gusta seducir, el erotismo, las imágenes sexis, ¿Eso me convierte en un falócrata y un misógino? Yo no lo creo. Lui es una forma de oponerse a la heterofobia, ese nuevo fenómeno cada vez más extendido.

Nosotros queremos defender  la masculinidad en cualquier aspecto, desde la igualdad y el respeto, pero tampoco queremos destruir el erotismo, igual está el movimiento feminista, ¿no podemos contar con otro masculinista?, yo no creo que las feministas sean nuestras adversarias. He entrevistado a las Femen y a Pussy Riot para la revista, creo que tanto los hombres como las mujeres deberían tomar consciencia acerca de la verdadera y buena manera de amarse, sin tener que recurrir al machismo, pero tampoco al aislacionismo. Entre lo que dice Trump y la vida monástica, debe de haber un punto medio.

Además, hay muchas mujeres que se quejan de que los hombres ya no osen seducirlas, por miedo a quedar como unos cutres. Lui es una revista elegante, literaria y divertida, que intenta demostrar que se pueden publicar fotos sexis sin rebajar a la mujer al nivel del objeto.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder en vivo en Bruxelles

El argumento de tus opositores es que no existe una revista como Lui para las mujeres, donde los hombres aparezcan desnudos en portada. Y que, probablemente, no es ninguna casualidad que no exista…

Pues que entonces la creen, yo considero que el deseo masculino pasa por la imagen, por la construcción visual, quizás se estanca en lo más básico de la feminidad, que suele ser algunas veces muy misterioso, pero algunas veces prefiero dejar las cosas como están, puesto que, algunas veces, generalizar, así como yo lo hice, algunas de las feministas, lo consideran degradante.

¿Dirías que el feminismo está adoptando una deriva puritana?

Cuando se habla de feminismo debe hacerse en plural, es algo que aprendí a l largo de los años, existen dos tipos de feministas, aquellas que defienden el sexo y la prostitución, y otro grupo que simplemente tiene más virtud, moral y son más puritanas.

Ellas consideran que una mujer desnuda es una injuria, yo considero que no es casualidad que desde hace muchos años, miles, algunos artistas representen la belleza mediante los cuerpos desnudos de las mujeres, en lo personal, eso es lo más hermoso que puede existir en todo el mundo, a mí me encantaría poder ser heterosexual y además, no tener que poner excusas por eso, comprendo que después de tres mil años sin igualdad.

Eso es un tema muy difícil de tratar, sin embargo, debería ser una prioridad que se pueda decir frases como te quiero o quiero acostarme contigo, sin que las mujeres consideren eso como una ofensa, desear no es algo malo, además, tampoco es sexista, lo que sí lo es, es decir que quieres coger a una mujer por su parte, vulgarmente.

Ya que hablas de prostitución, ¿lamentas haber firmado el Manifiesto de los 343 cabrones, que defendía a los clientes de la prostitución frente a la ley francesa que los penalizó en 2013?

Lo que nosotros defendíamos era que n nos parecía violento el hecho de detener a las personas que se encontraran en la miseria sexual, van a ser prostitutas porque, si no, no follan, además, se le suma el hecho de que si le ponemos multas, la humillación sería por dos, puede que fuese una cosa absurda, pero fue algo que hicimos por compasión, pero eso es algo que muchos no quieren comprender y mucho menos escuchar.

Se te reprochó ver este problema desde el punto de vista del cliente y no de la prostituta, que muchos consideran la víctima de esta situación.

Siempre me pareció preocupante que se tratara a una persona adulta como si ella no supiera lo que está haciendo, las prostitutas, en su mayoría, son adultas, ellas lo saben, en dado caso, algunas suelen ser víctimas del tráfico de personas que es algo abominable, sin embargo, otras veces ellas son personas adultas conscientes de lo que hacen, y que deciden ejercer eso como su oficio, ¿quién tiene derecho a decidir en su lugar que son víctimas inconscientes?

Frederic Beigbeder
Edición nº52

Se te tiene por un holgazán y por un hombre mundano, aunque en realidad trabajas muchas horas a la semana. Dicen que es un clásico de quienes aspiran a apaciguar una ansiedad. ¿Es tu caso?

Depende de qué día del mes me vean, recientemente acabo de pasar una semana en Guéthary, una semana en la que no he hecho abslutamente nada, aparte de escribir. Cuando vengo a París, en cambio, tengo jornadas laborales dignas de un escritor. Hoy he tenido varias citas profesionales, he pasado la mañana en la redacción de Lui, he preparado mi sección de los viernes en la radio pública francesa.

Creo que sí responde a mi angustia, no puedo decir que no, sin embargo, sí te puedo decir que sí estoy cambiando, cada vez me desagrada más estar desbordado, no me gusta que alguien quiera controlar mí libertad, es cuando me comienzo a poner a la defensiva, se me hacía honrado que a alguien le interesara yo por lo que hago, desde hace tiempo he aprendido a poder decir que no.

Cuando dices que la semana pasada no trabajaste y que te limitaste a escribir, ¿significa que no lo consideras una verdadera actividad laboral?

Realmente, el escribir también es no hacer nada, es sinónimo de caminar, de acostarse en una hamaca y dejar que pasen las horas. Una persona que bserva el cielo acostado es un escritor que está trabajando, aunque algunas veces lo demás no entienden, sobre todo cuando tu mujer te pide que la ayudes un poco más, el ser escritor es el único oficio que te permite tener una excusa perfecta para levantarse tarde y para hacer la siesta.

Entrevista a el diario, El País.

La entrevista llevó por título “El chico malo de Saint-Germain”. A continuació, la entrevista:

Frederic Beigbeder, un fenómeno mediático en Francia, un hombre que es amado y odiado al mismo tiempo, con muchos más fans que lectores, alguien que maneja su propio marketing, alguien al que Bernard Pivot, padre de la mítica emisión literaria Apostrophes, le definía recientemente como “un payaso y un escritor; aunque cada vez menos payaso y cada vez más escritor”.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Es cierto que Frederic Beigbeder está ahogado en sí mismo, no puede caminar tranquilamente por las calles del país sin que lo saluden o lo denigren, algo que para él es insignificante, es un hombre muy educado, el afirma que “No comprendo a esas personas que buscan la fama durante años y cuando la conquistan se quejan. Hay que salir para estar en contacto con la gente, para ver, para escuchar.

Un escritor no puede ser un monje. No creo que el escritor tenga que estar metido en casa a las ocho de la tarde para hacer el crucigrama de Le Monde. Que renuncie a vivir para escribir. A Kafka le encantaba divertirse. Hay escritores agonizantes y doloridos, como Flaubert y otros hedonistas hasta el final, como Baudelaire. En el centro estaría Proust, un hombre de largas fiestas nocturnas y también de encerrarse a escribir. Es mi modelo. Trabajo de día, salgo de noche y duermo poco; pero hacer la fiesta no es lo opuesto a hacer un buen libro”.

Autor de miles de artículos, decenas de reclamos publicitarios y ocho novelas. De 13,99 euros (Anagrama y Quinteto), una cruel sátira del mundo de la publicidad escrita desde el epicentro del negocio y que provocó su despido fulminante de la agencia en la que prestaba sus servicios, vendió más de 400.000 ejemplares en Francia y cerca de un millón en todo el mundo. Traducida a 35 idiomas.

Finalista del Premio Goncourt. Ya es película. Windows of the World (Anagrama), pergeñada en el último piso de la Tour Montparnasse, al rebufo de los atentados contra las Torres Gemelas, fue su tercera novela traducida al español y la más intimista y conmovedora; también fue finalista del Goncourt: “Soy un niño de nueve años y los niños no ganan el Goncourt. Además, a nadie le importa el Goncourt. Ya ni siquiera da que hablar. Pregunte quién ganó el año pasado y escuchará un incómodo silencio”.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Durante esa época, llegaría a España su novela, El Amor dura Tres Años (Anagrama y Quinteto), la cual escribió en el año 1997, mientras que estaba pasando por una crisis sentimental. Durante ese tiempo, acababa de ver la luz Socorro, perdón (Anagrama).

Fueron distribuidos más de 100 mil ejemplares y los mismos fueron vendidos en su país, ha sido traducida en 10 idiomas, se considera como una mordaz y emboscada que va en contra del capitalismo, esta vez él está en contra del mundo de las modelos adolescentes que son reclutadas para ser vendidas, algo invendible, y está ambientada en la desenfrenada Rusia sumamente capitalista del sexo, orgías, drogas y sicarios, cosas que se suman a la personal búsqueda de Dios del autor, que van ida y vuelta.

En la novela el afirma que el sistema ultraliberal está llevando a la sociedad q consumir otros seres humanos, utiliza la hermosura de las mujeres para poder vender cremas y yogures, es un nuevo tiempo de pedofilia, y a nadie parece importarle, ni se dan cuenta, eso junta a lo fashion y al fascismo, no todo se puede dejar en manos del mercado, eso destruye a las personas, y suele suceder mucho en las agencias de publicidad y en la televisión, simplemente hay que tener límites.

Frederic Beigbeder ha trabajado con el partido comunista y para Danone, sus reuniones eran diferentes, los comunistas por su parte contaban con un sueño, equivocado o no, y los ejecutivos de Danone solo querían poder manipular a la sociedad para poder vender mucho en poco tiempo.

Ese discurso anticapitalista que pronuncian es una excelente Borgoña, espárragos y un buen Foie, el jersey es de Zadig & Voltaire; sus viejos botines, Lobb; la chaqueta, Prada, de Frederic Beigbeder lo convierte en un gran burgués de la rive gauche, un niño bien dotado, educado y mejor leído, al igual que un quintacolumnista, adicto al lujo y al hedonismo desenfrenado del show business.

Frederic Beigbeder dice que los mejores escritores relatan las historias desde un mundo que ellos mismos desconocen, algunas veces obtienen un buen resultado, pero él no, él busca su camino, nunca cuenta nada que él no sepa, él relata acerca de su época, de la civilización y del consumo, de su tiempo, de lo que puede ver y tocar, todo.

Frederic Beigbeder afirma que escribe a partir de su cólera, debido a que la misma vende productos a costa de lo que sea, así como en 13.99 euros, escribió un libro que su título fuese su precio, cosa que dejó a entender muchas cosas, “que los seres humanos como las obras de arte o un par de zapatos están hoy definidos por su precio, salario, tique de caja. Yo escribo para provocar algo en mi vida y en la de mis lectores. Odiaba el mundo de la publicidad, quería escapar, escribí 13,99 euros, me despidieron y me hicieron el favor de mi vida. ¡Ya era novelista!”.

Frederic Beigbeder
Frederic Beigbeder

Frederic Beigbeder es un gran conocido por crear frases brillantes, en el año 1994 dio un gran salto a la fama con el eslogan para Wonderbra, comercial que estuvo bajo la fotografía de una bellísima Eva Herzigova, ojos azules y sujetador negro, escribió: “¡Mírame a los ojos! ¡He dicho a los ojos!”, él arrasó.

Sus novelas están compuestas por frases que son magnéticas, desde muy temprana edad, él ha utilizado pequeñas libretas de bolsillo (Muji o Moleskine), en las que ha escrito algunas frases y diálogos en pareja, los cuales ha utilizado en sus novelas, en una habitación de su tríplex, él guarda muchas cantidades de carnés cubiertos de párrafos ilegibles.

“Es mi método de trabajo. Luego transcribo esas notas al ordenador y la historia se va organizando en mi cerebro. Tiene algo de periodismo. O de panfletismo. Al final, la novela resultante, como decía Hemingway, es la punta de un iceberg de un trabajo de documentación; el resto, un misterio que se desvanece”.

Cuando Frederic Beigbeder comenzó a escribir las primeras notas, siendo apenas un adolescente, él no se llegó a imaginar que un día esas mismas notas las plasmaría en novelas que serían publicadas, su destino era servir a Francia y ganar mucho dinero, él era hijo de un famoso y adinerado cazatalentos francoamericano y de una aristócrata traductora de novelas rosas.

Frederic Beigbeder
Edición nº52

Frederic Baigbeder fue educado con una de las mejores tradiciones republicanas, con un cultura gastronómica y amor por la literatura, estudió en las mejores instituciones y la elitista Sciencies Po, (el Instituto de Estudios Políticos de París), todo eso sin salir del barrio, siempre estando entre el jardín de Luxemburgo y el Sena, lo siguiente y lo más lógico que debía hacer era ingresar a la Escuela Nacional de Administración (ENA).

La cual suspendió, había descansado muy poco, en el año 1987 él ya era presidente del Caca’s Club, el Club des Analphabètes Cons mais Attachants (analfabetos gilipollas pero atractivos), un grupo conformado por más de 400 jóvenes juerguistas en edad universitaria que arrasaban París con sus fiestas mensuales.

Dicho grupo estaba liderado por los dos hermanos Beigbeder, quienes obtenía una comisión por cada una de las consumiciones, luego de ello, él pasó al fascinante mund de la crónica mundana en Gloe y Glamour, en donde él realizaría una especie de pasantías en un banco de negocios ubicado en Nueva York, antes de volver a la publicidad en París, con escapadas en la crítica literaria en Voici, Elle, Le Figaro, Le Monde o Lire; la televisión como tertuliano, guionista y presentador y, por fin, la literatura, como novelista y con una incursión de tres años como director editorial de Flammarion entre 2003 y 2006.

Él afirmó que “Mis enemigos piensan que vivo sin escribir. Se equivocan. Escribir es el mejor medio que conozco de comer. Escribo porque no puedo parar de escribir. Y necesito un patrocinador. Porque ser rico con la literatura te obliga a hacer siempre el mismo libro de éxito para mantener el éxito. Y yo quiero hacer otros libros. Y eso que no tengo necesidad de un yate ni un avión privado, como Sarkozy”.

Un hombre que tiene la suficiente valentía como para desnudarse en la televisión, llegar en estado de ebriedad a un debate en la Academia o convertirse en un consejero político del líder del Partido Comunista Francés, Robert Hue, en las presidenciales de 2002 (obtuvieron el 3,37% de los votos) y arrasar entre las veinteañeras del star system, Frederic Beigbeder es uno de los mejores personajes que él mismo ha podido crear, sus novelas están compuestas por muchas de las travesuras que él ha hecho utilizando el seudónimo de Oscar Dufresne, Octave Parango o Marc Marronier.

Él siempre ha sido un dandi cínico, adicto a la cocaína y que tiene un toque sentimental al expresarse la cual se ha visto vinculada con su experiencia como dj de una banda musical. Su infancia estuvo compuesta por muchos amoríos, prostitutas y una gran cantidad de ropa. Frederic Beigbeder es una mezcla de la ficción y de la desgarrada autobiografía que el novelista Michel Houellebecq ha bautizado como autoficción prospectiva. Beigbeder resume su ejercicio literario comparando a sus Octave Parango y Marc Marronier con el Harry Chinaski de Bukowski; el Nathan Zuckerman de Philip Roth o el Dick Diver de Scott Fitzgerald.

“Un escritor debe correr el riesgo de desnudarse; ésta es una época en que la literatura debe romper las reglas de lo bien visto por la sociedad. Amo la literatura de confesión. Pero nunca hay un Frédéric en mis novelas; hay un Marc o un Octave. Uso mi intimidad dentro de unos acontecimientos ficticios. Soy y no soy.”

¿Le preocupa no ser tomado en serio como novelista? ¿Ser superado por la frivolidad de su personaje?

Yo me desdoblo, mi vida es muy simple, trabajar, y luego está el personaje mediático de la televisión, alguien que es tan superficial, así como la publicidad, y no lucharé contra eso, la televisión se me va muy bien y me pagan bien también. En una noche mientras tomaba en el Club Mathis, conocí a Mathis a Françoise Sagan, a la que siempre se asoció con la droga, el alcohol, la juerga y los Aston Martin, me dijo que durante toda su vida había intentado quitar esa imagen que había ganado en vano, ella mandaba a leer sus libros y a que vieran su trabajo, nadie le hizo cado.

¿Usa drogas para escribir?

Mientras escribía un libro, estaba ingiriendo éxtasis, el libro es Nouvelles sous ecstasy, Gallimard, 1999. Escribir mientras consumes drogas es algo genial, sin embargo, hace que te atrases en la escritura y la reemplaza, ella empeora mi escritura, hay escritores que si no se drogan no escriben, ella les define su escritura, pero a mí no me vale, la cocaína me hace escribir citas muy cortas y por otra parte, el vodka frases muy largas, el éxtasis hace que no tenga un sentido adecuado de la puntuación, por eso prefiero beber vino y cerveza.

Frederic Beigbeder, ¿No le gusta Sarkozy? ¿No fue miembro del Caca’s?

MIi hermano sí lo conoce, yo solo lo entreviste en Canal+, lo invitamos pero nunca fue a ninguna de nuestras fiestas. Francia se ha ido en picada desde que lo hicieron ministro en el año 2002, él ha creado un Estado policial, no se puede fumar en áreas públicas, si ingieres alcohol entonces te detienen, si te drogas te llevan a la cárcel, ¿cuál será la próxima ocurrencia de Sarkozy?, ¿nos va a prohibir el foie?

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