Biografía y Poemas del Autor José María Gabriel y Galán

José María Gabriel y Galán fue un poeta de origen  español que recitó en coplas sencillas y desenvueltas las virtudes de la tradición campesina. Sepamos más de su interesante biografía. Acá en este post encontraremos la información más importante y relevante de este autor.

Biografía de Gabriel y Galan

Nació el 28 de junio de 1870, en Frades de la Sierra en la región de Salamanca y falleció el de enero de 1905 con tan solo 34 años de edad en Guijo de Granadilla, Cáceres.

Gabriel y Galán  fue un poeta de origen español que se destacó por desarrollar su gran obra en castellano y en el conocido dialecto extremeño​ que es una diversidad lingüística autóctona que no es oficial, cuyos rasgos fonéticos permanecieron  históricamente en la región de Extremadura como en la castellana, que es en la actualidad la  Comunidad Autónoma de Extremadura.

Conoceremos seguidamente su gran  obra, que se mantuvo ajena a las novedades temáticas del  momento donde el modernismo  del  poeta Rubén Darío  para la época -no obstante no tanto a los serios-, se destacó en presentar el ambiente rural extremeño y expresó a través de un  concepto religioso y alegre de la vida en la naturaleza.

Así como las condiciones de la familia patriarcal, la existencia hogareña y la vida austera del campesinos, agricultor de origen castellano fueron la materia prima  de sus versos, que se embebió de las nutridas fuentes de la literatura pastoril latina y en específico del Siglo de Oro de la literatura  española, así como en unos escritores españoles románticos y actuales.

Infancia

Gabriel y Galán  viene al mundo en el seno de un grupo familiar que eran  de dueños de sus tierras en la espacio de Frades de la Sierra que era un pequeño pueblo de la provincia de Salamanca que en esos tiempos formaba parte de lo que se llamaba Castilla la Vieja y en la actualidad, Salamanca es una de las nueve provincias que componen la autonomía de Castilla y León en España.

La economía de su familia era la propia de quienes se han dedicado a la labranza y a la atención de animales a finales del siglo XIX.

Narciso Gabriel fue su padre y Bernarda Galán su madre. Ella fue una gran apasionada de la poesía, por la composición lírica su madre encuadró esa atracción en sus cinco hijos Gabriel y Galán, Y así   va a vivir los años de su niñez en asistiendo a su escuela en  su población natal.

Adolescencia

Al cumplir  los quince años viaja hacia la región de  Salamanca para comenzar a cursar los que serían sus tres primeros años para la carrera de Magisterio en la Escuela Normal, viniendo de esa época sus primeras coplas. En la Escuela Normal Central de Madrid, realiza  el cuarto curso entre el año 1888-1889, esa  ciudad  le va a producir un gran  rechazo, la termina  tildando en algunas cartas como  Modernópolis.

Con diecinueve años, obtiene el título de maestro en grado superior y  realiza un viaje hacia  Galicia en julio de 1889,  junto a su amigo compañero y de estudios, el Casto Blanco Cabeza que era coruñés, Gabriel y Galán  queda completamente  impresionado por el hermoso paisaje gallego, Sucumbe ante la belleza desde el interior a los Acantilados del Orzán y la Isla A Marola. Allí forma “La fuente vaquera” y “Adiós”.​

Vida Adulta

Logrado el título de magisterio, le corresponde trabajar  siendo su  destino a Guijuelo, a unos 20 km de su ciudad natal, muy cerca y consecutivamente a Piedrahíta en Ávila entre los años 1892-1898. José María va definiéndose como un hombre de forma melancólica, su estado de ánimo es triste y comienza a firmar  sus cartas a sus amigos con el seudónimo de  El Solitario, esta persona  sensible y de hondas convicciones religiosas, que han sido recibidas de su madre y  que comienzan a verse y  percibirse en sus poemas.

En 1893 conoce a Desideria García Gascón “mi vaquerilla” como solía llamarla cariñosamente quién vivió entre los años 1874-1954, ​ella también  nacida en el seno de un hogar de terratenientes, se casaron y el Poeta va a experimentar un cambio radical en su vida; que se va acentuando  a partir de su boda, que se celebró un 26 de enero de 1898 en Plasencia- Cáceres. Por tal motivo  abandona totalmente  el magisterio y se reubican a Guijo de Granadilla en Cáceres, donde va a comenzar a administra las tierras y bosques  El Tejar, que era uno de los haciendas que eran pertenencia de la familia de su esposa.

Justo allí va a  encontrar, lo que necesita; el tiempo y sosiego para comenzar a madurar lo que sería su poesía;  alrededor de la zona campestre, las personas sencillas, las monterías… Sinnúmero de manuscritos inéditos de esta época, fueron  recuperados  gracias a la gran contribución de sus herederos, sin embargo estos  no son publicados, sino  hasta medio siglo después de su muerte.

Poesías que retratan las vidas de pura firmeza racial, de los humildes labriegos que trabajan y habitan en la redonda; de aquellos pequeños los pobladores que viven en los núcleos rurales extremeños y también  de los amoríos entre las jóvenes zagalillas… los pastorcillos.

Se observa que ante cualquier acontecimientos, escribir un poema, era su mejor regalo por lo que se lee entre otras dedicatorias: Réquiem al pariente de su esposa, Don Acacio o Al Doctor Bejarano, al médico de la Zarza.

El nacimiento de su primer hijo inspira a Gabriel y Galán para componer El Cristu benditu, con el que inicia sus conocidas Extremeñas en las que va a emplear  la lengua vernácula excelentemente, “el castúo”, aroma y vivificada la musa del poeta, leamos:

El Cristu Benditu

I
¿Ondi jueron los tiempos aquellos,
que pue que no güelvan,
cuando yo jui presona leía
que jizu comedias
y aleluyas tamién y cantaris
pa cantalos en una vigüela?
¿Ondi jueron aquellas cosinas
que llamaban ilusionis y eran
a’specie de airinos
que atontá me tenían la mollera?
¿Ondi jueron de aquellos sentires
las delicaezas
que me jizun llorar como un neni,
de gustu y de pena?
¿Ondi jueron aquellos pensaris
que jacían dolel la cabeza
de puro lo jondus
y enreäos que eran?
Ajuyó tuito aquello pa siempre,
y ya no me quea
más remedio que dilme jaciendo
a esta vía nueva.
¡Ya no güelvin los tiempos de altoncis,
ya no tengo ilusionis de aquellas,
ni jago aleluyas,
ni jago comedias,
ni jago cantaris
pa cantalos en una vigüela!
II
Pensando estas cosas,
que me daban ajogos de pena,
una vez andaba por los olivaris
que le ermita del Cristu roëan.
Triste y aginao,
de la ermita me jui pa la vera;
solitaria y abierta la vide
y entrémi por ella.
Con el alma llenita de jielis,
con el pecho jechito una breva
y la cara jaciendo pucheros
lo mesmito que un niño de teta,
juime ampié del Cristu,
me jinqué en la tierra,
y jaciendo la crus, recé un Creo
pa que Dios quisiera
jacelme la vía
una miaja tan sólo más güena.
¡Qué güeno es el Cristu
de la ermita aquella!
Yo le ije, dispués de rezali:
-¡Santu Cristu, que yo tengo pena,
que yo vivo tristi
sin sabel de qué tengo tristeza
y me ajogo con estos ansionis
y este jormiguillo que me jormiguea!
¡Santu Cristu querío del alma!
Tú pasastis las jielis más negras
que ha podido pasal un nacío
pa que tos los malos güenos se golvieran;
pero yo sigo siendo maleto
y a Ti te lo digo lleno de velgüenza
pa que me perdonis
y me jagas entral en verea.
Tú, que estás en la Crus clavaíto
pol sel yo maleto, quítame esta pena
que aentru del pecho
me escarabajea!…
¡Jalo asina, que yo te prometo
jacelmi bien güeno pa que Tú me quieras!
III
¡Qué güeno es el Cristu
de la ermita aquella!
Pa jacel más alegri mi vía,
ni dineros me dio ni jacienda,
polque ice la genti que sabi
que la dicha no está en la riqueza.
Ni me jizu marqués, ni menistro,
ni alcaldi siquiera,
pa podel dil a misa el primero
con la ensinia los días de fiesta
y sentalmi a la vera del cura
jaciendu fachenda.
¡Pa esas cosas que son de fanfarria
no da nada el Cristu de la ermita aquella!
Pero aquel que jaciendo pucheros
se jinqui en la tierra,
y, dispués de rezali, le iga
las jielis que tenga,
que se vaiga tranquilo pa casa,
que ha de dali el Cristu lo que le convenga.
A mí me dio un hijo
que päeci de rosa y de cera,
como dos angelinos que adornan
el retablo mayol de la inglesia.
Un jabichuelino
con la cara como una azucena,
una miaja teñía de rosa
pa que entávia más guapo paeza.
A mí me entonteci
cuando alguna risina me jecha
con aquella boquina sin dientis,
rëondina y fresca,
que paeci el cuenquín de una rosa
que se jabri sola pa si se la besa.
¡Juy, qué boca tan guapa y tan rica!
¡Paeci de una tenca!
A vecis su madri
en cuerinos del to me lo quea,
se poni un pañali tendío en las sayas
y allí me lo jecha.
¡Paeci un angelino
de los de la inglesia!
Yo quería que asín, en coretis,
siempre lo tuviera;
y cuando su madri vüelvi a jatealo,
le igo con pena:
-Éjalo que bregui,
éjalo que puéa
raneal con las piernas al airi
pa que críe juerza.
¡Éjalo que se esponji un ratino,
que tiempo le quea
pa enliarsi con esos pañalis
que me lo revientan!
¡Éjamelo un rato
pa que yo lo tenga
y le jaga cosinas bonitas
pa que se me ría mientris que pernea!
¡Que goci, que goci,
to lo que asín quiera;
que pa jielis, ajogos y aginos
mucho tiempo quea!
¡Éjamelo pronto pa zarandealo!
Éjame el mi mozu pa que yo lo meza,
pa que yo le canti,
pa que yo lo duerma
al ton de las guapas
tonás de mi tierra,
continas y dulcis
que päecin zumbíos de abeja,
ruíos de regato,
airi de alamea,
sonsoneti del trillo en las miesis,
rezumbal de mosconis que vuelan
u cantal dormilón de chicharra
que entonteci de gusto en la siesta.
¡Miale cómo bulli,
miale cómo brega,
miale cómo sabi
óndi está la teta!
Si conocis que tieni jambrina
dali una gotera
pa que prontu se jaga tallúo
y amarri los chotos a puro de juerza.
¡Miali qué prontino
jizu ya la presa!
¡Miali cómo traga; mia qué cachetinos
mientris mama en el pecho te pega!
¡Mia que arrempujonis da con la carina
pa que salga la lechi con priesa!
¡Asín jacin también los chotinos
pa que baji el galro seguío y con juerza!
Ya se va jartando. ¡Mia como se ríe,
miale cómo enrea!
Jasta el garguerino
la lechi le llega,
porque va poniendo cara de jartura
y el piquino del pecho ya eja.
Quítalo en seguía pa que no se empachi
y trai que lo tenga
¡Clavelino querío del güerto!,
ven que yo te quiera,
ven que yo te canti,
ven que yo te duerma,
al ton de las guapas
tonás de mi tierra,
pa que pueas cantalas de mozo
cuando sepas tocal la vigüela.
¡Venga el mi mocino,
venga la mi prenda!
Ven que yo te besi
con delicäeza,
ondi menos te piquin las barbas
pa que no te ajuyas cuando yo te quiera,
ni te llorin los ojos, ni arruguis
esa cara más fina que sea,
ni te trinquis p’atrás enojao
si tu padri en la boca te besa…
IV
Mujer, ¡mia qué lindu
cuando ya está dormío se quea!
¿Tú no sabis por qué se sonríe?
Es porque se sueña
que anda de retozus con los angelinos
en la gloria mesma…
¡Qué guapo es mi není!
¡Ya no tengo pena!
¡Qué güeno es el Cristu

de la ermita aquella!

Luego  del nacimiento de su primer hijo, Jesús, durante el año  1898 y crea la primera obra de sus famosas Extremeñas, donde se destaca   el empleo de la lengua vernácula.

“El castúo”, fragancia y conforta la musa del poeta. Gabriel y Galán se inspira del “deje andaluz” de su fascinado maestro Medina para así emprender el componer en este dialecto extremeño. Ese poema fue dado a conocer  a Don Miguel de Unamuno, quién era entonces catedrático de Lengua y Literatura Griega de la Universidad de Salamanca, por el hermano del Poeta,  Baldomero Gabriel y Galán (1868-1926), quién era abogado del Estado y  columnista de prensa y también un destacado aficionado a la poesía. Unamuno considera muy efectivamente la la fragmento y, en general, comienza a apreciar la obra de Gabriel y Galán, valorando lo que iba a suponer la defensa y ejemplo del casticismo.

Nace el 27 de febrero de 1901, su segundo hijo y en septiembre de ese  año, fue convocado por la universidad de Salamanca, para participar y celebrar en unos juegos florales. A ellos concurre Gabriel y Galán con la poesía titulada “El ama”, que estaba dedicado a su Madre que había fallecido.

Consagración como Poeta

En 1901 durante   los Juegos Florales celebrados en el Teatro Bretón de Salamanca, va a ser su consagración como poeta, arranca siendo galardonado con la flor natural por su composición El ama, que se encontraba inspirado en su madre, por la reciente muerte. El Rector de la Universidad de Salamanca; Miguel de Unamuno, desde el año anterior, presidió ek  jurado junto a otros catedráticos compuesto  por;  Santiago Sebastián Martínez, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Luis Rodríguez Miguel Catedrático de Lengua y Literatura Española y el escritor Francisco Fernández Villegas Zeda.

Gabriel y Galán intenta e inicia  el mantener correspondencia e intercambios y con el rector de Salamanca, Miguel de Unamuno. Desde ese momento es notable para la época como ese ambiente ideológico que se encontraba considerablemente polarizado en la Salamanca de 1900 y  el enérgico conflicto de Unamuno con quién era el  obispo de Salamanca, Tomás Cámara y Castro, llamado el padre Cámara (1885-1904), el mismo estaba decidido a que fuera destituido de la autoridad de la Universidad, generando eso  una situación compleja para  al poeta acerca de la base de los intentos sucesivos de llegar a instrumentar su obra por parte de ambos.

Tras ser el gran  triunfador en los Juegos Florales de Zaragoza, Sevilla, Lugo y en el exterior en Buenos Aires. Su fama se acrecienta y en el año 1902, es el lapso en el que publican sus dos primeros volúmenes; “Poesías y Castellanas”, el Ateneo de Madrid fue invitado para dar su primer gran recital poético que como era de esperarse concluyó con un sonoro éxito.​ La Zona del Guijo de Granadilla también quiso  homenajear a su famoso vecino otorgándole  el título de Hijo Adoptivo, que la villa le concedió en el  año 13 de abril de 1903, en esa ocasión el Poeta para la que compuso “Sólo para mi lugar”.

En cuanto a sus ideas políticas las mismas  eran carlistas, -el carlismo  es una corriente política española de carácter completamente conservador y legitimista, derivó del absolutismo español y surgió durante la primera mitad del siglo XIX,  en franca oposición al liberalismo-, y colabora con la «Buena Prensa», que era la prensa católica, conocida.

Muerte

Llegado el final del año el 31 de diciembre de 1904, cuando  finaliza la jornada y está supervisando las labores del campo comienza  a descubrir que se siente mal y luego de transcurrida una semana, el 6 de enero de 1905 fallece y al parecer es  a consecuencia de una apendicitis aguda otros dicen que fue por una neuomonía mal curada.

“Pobres y ricos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, todos, absolutamente todos, acudieron presurosos a la casa mortuoria para orar ante el cadáver por el eterno descanso de su alma y besar sus pies y manos. Las mujeres llorosas y los hombres entristecidos fueron besando los queridos restos”.

Ya que  el profundo enraízo del poeta en la población  y alrededor de su comarca se manifestó en las demonstraciones de quienes presenciaron el duelo.

No tenía aun 35 años,  no, no los había cumplido,  nuestro joven poeta fallece. Muere, en plena gloria y juventud, era  el poeta más leído de España en ese momento. “Era más bueno, sencillo y sincero que sus mismos versos, con serlos éstos mucho…”, afirma Federico de Onís. Ciertamente se apgó unjoven prodigio d els narrativa poética española.

Cuando falleció el poeta, según es la tradición en la región , quisieron llevar  sus restos para que estuviesen  junto a los de su esposa. Pero los mozos de Guijo de Granadilla, cuando se enteraron de ello, montaron una  guardia día y noche con sus escopetas viejas para evitar así, que  se llevaran los restos de aquel hombre a quien adoraban.

Legado

Cuando muere Gabriel y Galan, poemas de su autoría  eran los más leídos en España. Unamuno, en la primera evocación tras el óbituario, dijo acerca de su legado: “No ha pasado Galán por la tierra como callada sombra; deja cantos de consuelo para los pobres soñadores del sueño de la vida. En estos cantos nos queda el alma de su alma. Se la dio su pueblo y a su pueblo vuelve”.  El poeta dejó cuatro hijos: Jesús, Juan, Esteban y Mª Purificación, los dos últimos también  fallecieron  de modo prematuro. En plena juventud y gloria, el momento de su muerte.

Su hermano Baldomero Gabriel y Galán tras la muerte del poeta, comenzó a velar por su obra –al inicio  desde Salamanca entre los años 1905-1908  y a continuación desde Madrid  en los años 1908-1926,  promocionándola tras  varias completas ediciones y proveyendo de datos a algunos de sus biógrafos y estudiosos.

Para la época el Ayuntamiento de Frades de la Sierra decide mantener la casa familiar de nacimiento del poeta y también el Ayuntamiento de Guijo de Granadilla, en la que vivió   hasta su muerte, como un  museo en su nombre  y en  donde se muestran los manuscritos y objetos personales del poeta y que fueron donación de sus herederos.

Al mismo tiempo, en las alrededores del Guijo, se alza la Casa de las Conchas situada en la plaza mayor del antiguo señorío medieval de Granada, hoy Granadilla, en medio de la península que se halla rodeada por el actual pantano de Gabriel y Galán, para la naturalidad de los parientes políticos del poeta Cruz García y Gascón y su esposa, María de la Natividad García de la Cruz Jiménez. En su frente se puede ver a la mira aún la placa memorable del homenaje realizado por ambos al Poeta y que mediaron para que también  el pantano que anegaría las tierras que ellos habían cedido para su construcción llevase su nombre.

En 1929 fue posible el  poder transmitir los dos apellidos del poeta a su descendencia,  por la  Real Orden emitida de ese año por lo que Gabriel y Galán pasa a ser el apellido de sus herederos. El rey Alfonso XIII al mismo tiempo favoreció a su primogénito, Jesús, que quedó huérfano de padre a los seis años, a sufragar  sus estudios de enseñanza media en el Real Colegio de Alfonso XII de El Escorial. Cursó estudios de derecho en Real Colegio de Estudios Superiores y posteriormente con una beca del Marqués de Borja también en El Escorial.

​ Su hijo José Antonio Gabriel y Galán que vivió entre los años 1940-1993, entre los descendientes del poeta, persiguió sus pasos como escritor de prosa y poesía, Jesús Gabriel y Galán Acevedo,  realizando la biografía contundente del poeta y con  su hermano José María, edita la que hasta ahora compone la más perfeccionada versión de sus obras completas.

José Maria Gabriel y Galán obras completas

 

Su obra estuvo completamente basada en la muestra de las prácticas y tradiciones rurales. Centró sus valiosos escritos en el castellano, originado en Castilla, y asimismo en el dialecto extremeño, que era dialecto no oficial de Extremadura.

Gabriel y Galán se caracterizó su poesía tuvo la intención de mantener vivas las emociones y por ser realista, con una extensa carga de ritmo y melodía y lo más importante; el sentir del pueblo español respecto a las tradiciones y los valores.

Debido a su pronta partida –no había cumplido los 35 años-,  Gabriel y Galán no fue un poeta fértil, es decir, su obra no fue abundante; alcanzó a publicar, apenas, unos siete poemarios.  Sin embargo los críticos han considerado a Las castellanas uno de sus más representativos trabajos. Consideran que ha sido uno de los poetas más leídos, los estudiosos de su poemas, gracias a su proximidad con el pueblo.

La  obra poética  del autor es conservadora en estructura y temática: durante su realización José María defendió la tradición, la familia, el dogma católico y se aparta así del modernismo que estaba surgiendo, siguiendo  con única sensibilidad social, la vida pueblerina. La poesía de Gabriel y Galán desde 1898 se vuelca hacia el paisaje, pueblo y la aldea.  La voluntad de acercarle la poesía y su mojadura en el mundo campesino y lo va a poner de relieve con la constitución de fragmentos fáciles de fondo ético-moral:

“Sabrás que me he metido a predicador rural: hago unas coplas que yo llamo sermones, casi todas en verso, que recito y declamo los días festivos desde el balcón del Ayuntamiento. Son una vulgaridad estupenda, pero los que me oyen lloran, ríen, se entusiasman y aprenden verdades morales: los hago más buenos, que es mi propósito; digo a todos que vivan unidos y que renieguen de la política que es una mentita inmensa …” Carta escrita  a Mariano Miguel del Val.

gabriel y galan

Esta justificación la encontramos en el uso del dialecto extremeño en sus inspiraciones, a través de  la captación directa del vocablo hablado por los campesinos, en el que irremediablemente se filtraban diversos vulgarismos.

Gabriel y Galán es respetado por diversos autores en  dialecto extremeño  que escribió como variedad del leonés, pues  no hay constancia de que el propio Gabriel y Galán manifestase verbalmente jamás haber escrito en leonés. Pero su obra en este dialecto, fue practicada a partir de su establecimiento en el Guijo de Cáceres en el año 1898, atrayendo  la próspera sensibilidad del casticismo novecentista. Miguel de Unamuno o Ramón Menéndez Pidal autores desatacados que  se mostraron excepcionalmente afines a ella alentándolo a proseguir actuar.

Ciertamente la exigencia del poeta era manejar una herramienta léxica para definitivamente  acercar su poesía a los lugareños más humildes del pueblo. Y ese valioso interés de Gabriel y Galán por acopiar el habla popular extremeña, a  pesar que pocas veces lo citó como “extremeño” y mucho más “jerga”, “lenguaje” o “lingüística de las gentes de por aquí”​, todo ello  dio lugar a unos análisis lingüísticos que fueron contrastados en torno a la falta de exactitud científica de su trabajo.  Antonio Salvador Plans, por otro lado, como ha señalado:

“la distinción entre dialectalismo y vulgarismo se sitúa en un filo tan tenue que es fácil caer inconscientemente en uno y otro lado de modo indistinto”. Para él “pretender un modelo dialectal perfecto es por otra parte absurdo y sería similar a intentar un modelo popular en el siglo XIV basándonos en las serranas del Libro del Buen Amor, del Arcipreste de Hita, o de otras épocas tomando como base el sayagués, los entremeses, los sainetes, las zarzuelas o tantas modalidades literarias en que se ha escogido un modelo de apariencia popular”.

Gabriel y Galán a partir de los poemas ‘La jurdana’ y ‘A Su Majestad el Rey’, fue uno de los primeros prosistas que denunció la indigencia de la comarca de Las Hurdes ambos los realizó en el año  1904. Alfonso XIII, estaba de visita en Salamanca y el Poema segundo de ellos tenía por objeto sensibilizarlo:

“Porque infama la negrura,

de la siniestra figura  

de hombres que hundidos están

en un sopor de incultura

con fiebre de hambre de pan”.

Posteriormente el monarca señaló que fue a través de ambas poesías como tomó conciencia del problema de un territorio que aún tardaría en visitar (1922).

Entre 1960 y 1965 la catedrática María Romano Colangeri de la Universita’ degli Studi de Lecce realizó tres estudios sobre diversos aspectos de su obra en los años sesenta la obra de Gabriel y Galán vio como aumentó su interés internacional y el 23​ en 1969 se perfeccionó una tesis doctoral realizada por Bessie W. Stanford Stadt University of Arizona.​

Poemas de José María Gabriel y Galán

Los poemarios escritos publicados por el autor

  • Poesías (1901)
  • Castellanas (1902)
  • Extremeñas (1902)
  • Sólo para mi lugar (1903)
  • Campesinas (1904)
  • Nuevas Castellanas (1905)
  • Religiosas (1906)

Sus poemas más reconocidos:

  • Los pastores de mi abuelo
  • La mujer
  • Dos paisajes
  • Fecundidad
  • Los sedientos
  • La pedrada
  • Un Don Juan
  • Cuentas del tío Mariano
  • Invitación
  • La flor del espino
  • Las repúblicas
  • Elegía
  • La “Galana”
  • Canción
  • El amo
  • Inmaculada
  • Qué tendrá
  • Las hazañas de “Coral”
  • Los dichos del tío Fabián
  • A Cándida
  • Mi montaraza
  • El ama
  • Tradicional
  • A S. M. el Rey
  • Las sementeras
  • La fuente vaquera
  • Mi vaquerillo
  • Por qué
  • El Cristo de Velázquez
  • La jurdana
  • Castellana
  • A un sabio
  • A un rico
  • Almas

Como ya hemos comentado entre su obra poética,  llama poderosamente  la atención de los poemas redactados en la lengua nativa de Extremadura, el “altoextremeño”, rebautizado a iniciacios del siglo pasado como “castúo”. En el próximo  poema nos cuenta una escena de un embargo en el entorno rural. Es oportuno recordarlo hoy, cuando en la actualidad en los juzgados del mundo se resuelven cientos de embargos a diario por el no pago de hipotecas.

gabriel y galan

Embargo Gabriel y Galán

Señol jues, pasi usté más alanti

y que entrin tos esos,

no le dé a usté ansia

no le dé a usté mieo…

Si venís antiayel a afligila

sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s’ha muerto!

¡Embargal, embargal los avíos,

que aquí no hay dinero:

lo he gastao en comías pa ella

y en boticas que no le sirvieron;

y eso que me quea,

porque no me dio tiempo a vendello,

ya me está sobrando,

ya me está gediendo!

Embargal esi sacho de pico,

y esas jocis clavás en el techo,

y esa segureja

y ese cacho e liendro…

¡Jerramientas, que no quedi una!

¿Ya pa qué las quiero?

Si tuviá que ganalo pa ella,

¡cualisquiá me quitaba a mí eso!

Pero ya no quio vel esi sacho,

ni esas jocis clavás en el techo,

ni esa segureja

ni ese cacho e liendro…

¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto

si alguno de ésos

es osao de tocali a esa cama

ondi ella s’ha muerto:

la camita ondi yo la he querío

cuando dambos estábamos güenos;

la camita ondi yo la he cuidiau,

la camita ondi estuvo su cuerpo

cuatro mesis vivo

y una nochi muerto!

¡Señol jues: que nenguno sea osao

de tocali a esa cama ni un pelo,

porque aquí lo jinco

delanti usté mesmo!

Lleváisoslo todu,

todu, menus eso,

que esas mantas tienin

suol de su cuerpo…

¡y me güelin, me güelin a ella

ca ves que las güelo!…

Opiniones y Críticas y a su Obra

Es notable que para los grandiosos escritores del momento, tales como;  Miguel de Unamuno Emilia Pardo Bazán, José María de Pereda, y Joan Maragall, en el auge del costumbrismo literario regionalista, ayudaron a su rápido ascenso. Sin embargo posteriormente, la crítica se dedicó y  le ha regateado méritos, es notorio que  sigue siendo  en la actualidad uno de los poetas españoles más leídos.

Su  oda a las tierras y las personas y a su gentilicio en general de Salamanca y Extremadura, en una poesía fuerte, directa y realista, a veces monótona, pero ella dio clara y expresión musical a sentimientos muy enraizados en la conciencia colectiva de España, ello reside uno de sus primordiales méritos, pues, como expresa Gerald Brenan, es “uno de los pocos escritores de esta nación de campesinos que siente verdaderamente la vida del campo”.

Según Unamuno, cabe advertir en su inspiración influyó la escuela poética salmantina, de Espronceda, de José Zorrilla, de Vicente Medina y del colombiano José Asunción Silva. Los “Aires murcianos” de Vicente Medina todos ellos florecieron los que, le insinuaron a Gabriel y Galán sus composiciones en dialecto extremeño, entre las más famosas de las cuales figuran “El embargo” y “El Cristu benditu”.

Si se considera su estilo de redacción de sus glosas es notable su preferencia a las adjetivaciones dobles, que para los estudiosos se denominan; “los de las pardas onduladas cuestas”, “la castiza vieja raza de selváticos poetas”,  que eran ya característica del modernismo español que él su primera versiexageró de modo peculiar en sus versos. De 1902 a 1906 aparecieron sus libros Castellanas (1902), Extremeñas (1902), Campesinas (1904), Nuevas castellanas (1905) y Religiosas (1906). De la fecha 1909 data la primera aparición de sus Obras completas, que a raíz de su primera edición ha alcanzado más de cuarenta ediciones sucesivas, lo que simboliza que no ha decaído nunca su amplia y sostenida popularidad.

la más representativa del autor, son  Las Castellanas del año (1902), donde nos brinda como gran intérprete de la naturaleza austera. Es cantada por el poeta en versos que enuncian una resignación cargada, la vida mísera de los campesinos salmantinos privados en absoluto de rebeldía social. La muerte alcanza momentos crudos y la presencia constante de que tan sólo la airea la férrea fe en Dios.

Sin embargo en las Nuevas castellanas que aparece en el año 1905,  se nota una más rica y versatil y variedad temática, y ve se esfumarse un tanto el tema de la muerte. Las Religiosas  que la publicó en el año 1906,  expresan ese sentimiento religioso desde su experiencia cotidiana y en las situaciones de la vida social e íntima  del poeta, así como la vivencia religiosa del pueblo, a menudo en  un tono totalmente costumbrista.

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