Domingo Faustino Sarmiento: Biografía e Historia

En el siguiente articulo conocerás acerca de Domingo Faustino Sarmiento, quien nació el 15 de febrero de 1811 en las Provincias Unidas del Río de la Plata, fue político, periodista y presidente de Argentina. A continuación, un poco de su niñez, logros, carrera política y algunas de sus frases citadas en momentos específicos de su vida.

Domingo Faustino Sarmiento
Domingo Faustino Sarmiento

Biografía                      

Así como se destaca anteriormente, Domingo Faustino Sarmiento, nació el 15 de febrero de 1881 en el barrio Carrascal, el barrio más humilde de San Juan, capital de las actuales Provincias Homónimas. Hijo de José Clemente Cecilio Quiroga Sarmiento y Funes, quien fue un soldado veterano de las luchas por la libertad e independencia de Argentina, y de Paula Zoila Albarracín Irrazábal (luego de contraer matrimonio fue de Sarmiento), quien era una joven humilde, que perdió a sus padres a una edad temprana, lo cual la llevó a vender diversas de sus prendas para poder costear su propia casa.

Algunas fuentes afirman que llevó el nombre de Domingo luego, puesto que en la partida de nacimiento este no estaba plasmado, siendo Faustino Quiroga Sarmiento su nombre de bautismo. Igualmente, testimonios indican que las personas allegadas a él no utilizaban el nombre “Valentín”, nombre dado por ese santo, siendo “Faustino” el que le fue otorgado por el santo de la fecha de su nacimiento.

Sus antepasados tenían Quiroga Sarmiento por apellido, siendo el mayor de sus tíos, José Manuel Eufrasio Quiroga Sarmiento, el último en tenerlo. Su padre Clemente, y sus otros 10 hermanos fueron inscritos sin el apellido Quiroga, puesto que el apellido Sarmiento ya se estaba extinguiendo.

Domingo Faustino Sarmiento creció en la casa de su madre, Paula Albarracín, quien como anteriormente se destaca, la obtuvo con mucho esfuerzo, ahí, ella laboraba como tejedora y, actualmente, las personas pueden observar su telar en la Casa Natal de Sarmiento, ubicada en San Juan.

El matrimonio de sus padres, José Clemente Cecilio Quiroga Sarmiento y Funes y Paula Zoila Albarracín Irrazábal creó una familia muy grande, en total tuvieron 15 hijos, sin embargo, solo cinco de los mismos llegaron a una edad adulta, Paula, quien ayudó a sostener la economía del hogar con el tejido y las artes manuales, Bienvenida, quien fue premiada por su labor como docente y por su pedagogía, Domingo, Rosario quien participó en la Sociedad Beneficiaria Pública,  y Procesa, siendo esta última (Procesa del Carmen), una de las primeras pintoras de la provincia de Argentina, ella realizaba hermosas pinturas y collages de la naturaleza, siendo considerada una de las primeras mujeres pintoras del país.

A Domingo Faustino Sarmiento le gustaban las conversas de San Juan y las frutas, bien lo revela en una carta enviada a una de sus hermanas, en la que afirma que los dulces, las conservas y las frutas de San Juan son lo que más le gustan, también menciona que las aceitunas remojadas, los duraznos en aguardiente y las pasas de higo eran un deleite para su paladar. Igualmente, le gustaban las ensaladas de pepinos que hacían en su hogar, tanto, que una vez faltaban pepinos en la cocina y le dio a la cocinera dos, los cuales llevaba en su bolsillo, para que le hiciese su ensalada.

Quienes le inculcaron los primeros saberes a Domingo Faustino a partir de sus cuatro años de edad fueron su padre y su tío José Manuel Quiroga Sarmiento.

Para el año 1816, cursó sus estudios durante nueve años en una “Escuela de la Patria”, recién fundada por el gobierno de la Revolución, en donde los hermanos y profesionales Ignacio y José Rodríguez fueron sus maestros de clases. En el año 1821 finalizó sus estudios en dicha institución, a lo que su madre, Paula, sugirió que cursara el restante de sus estudios en el Seminario en Córdoba, en donde se convertiría en Sacerdote, a lo que se le negaron, su padre, trasmito una beca para el Colegio de Ciencias Morales en Buenos Aires las cuales se daban a través de un sorteo o por contactos, sin embargo, la mismo no se le fue concedida.

Paula Zoila Albarracín Irrazábal
Paula Zoila Albarracín Irrazábal

Debido a que venía de una familia muy humilde, que no contaba con grandes cantidades de dinero ni con amigos o familiares que tuvieran personas influyentes como conocidos, él no pudo continuar sus estudios lo cual llevó a que se quedara en San Juan. A pesar de las circunstancias, él siguió adelante y lo hizo un niño autodidacta, un conocido quien era ingeniero lo ayudó con las matemáticas, su tío José de Oro lo instruyó en el latín y en la teología, y en sus ratos libres estudió francés por sí solo.

Para el año 1823 fue asistente de Víctor Barreau en la Oficina de Topografía de San Juan. En 1825 Fray José de Oro, su tío, fue desterrado a San Francisco del Monte (actualmente en San Francisco de Monte de Oro, en homenaje al fraile y maestro rebelde), a dicha localidad Domingo Faustino lo acompañó, allí en aquella ciudad fundaron una escuela, la cual fue el primer contacto de Domingo con la educación después de tanto tiempo.

Con tan solo 15 años, en 1826 creó su primera escuela en San Luis, en donde sus alumnos eran jóvenes de su misma edad y hasta mayores. Su curiosidad y afán por los libros y obtener un amplio aprendizaje se le fue contagiada a sus alumnos. Luego de un tiempo, regresó a San Juan en donde trabajó en la tienda de una tía.

Durante sus viajes por el mundo (los cuales serán mencionados más adelante), Domingo Faustino Sarmiento llevaba con él una pequeña libreta de notas en las que escribía sus gastos y las impresiones que tenía de los lugares y de sus habitantes. Describía cada detalle de sus gastos, él se caracterizaba por ser muy minucioso y tener mucho rigor con los mismos. Cuando Sarmiento viajó por Europa anotaba, por ejemplo, un pastel para comer o un par de zapatos, guantes, medias y corbatas, una pieza para secar la pluma. Por otra parte, con sus encuentros con los habitantes, los revelaba en dicha libreta, como el que tuvo con el General José de San Martín.

Exilio

En 1827 hubo un hecho el cual le cambió la vida, la invasión de San Juan de los montoneros de Facundo Quiroga.

Domingo Faustino fue reclutado por el ejército federal, durante su tiempo de Alférez de milicia debió realizar tareas que para él, no eran adecuadas, debido a esto, presentó diversos reclamos lo cual lo llevó a ser citado por el gobernador Manuel Quiroga, durante dicha citación, Sarmiento imploró por un trato con equidad, lo cual fue considerado como desacato y debido a eso, fue enviado a la prisión.

Debido a diversas situaciones y oposiciones con acciones del Partido Federal, decidió unirse a la causa unitaria, incorporándose al ejército unitario del General José María Paz. Domingo, teniendo el grado de Teniente, estuvo involucrado en grandes y diversas batallas. Luego de tanto, y debido a la victoria federal en su provincia, decidió emigrar hacia la ciudad de Chile.

En Chile

En 1831 se exilió a Chile, en donde fungió durante un tiempo como maestro en una escuela de Los Andes. A pesar de su conocimiento, sus ideas muy innovadoras hicieron que el gobernador se preocupara, lo cual llevó a Sarmiento a mudarse a Pocura, en donde fundó su propia escuela, en donde con su alumna María Jesús del Canto, con quien nunca contrajo matrimonio, tuvo a su única hija, Ana Faustina Sarmiento, puesto que María Jesús del Canto murió en el parto el 18 de julio de 1832, siendo Ana Faustina Sarmiento criada por su abuela Paula y sus tías, debido a que Domingo Faustino Sarmiento viajaba tanto, que no le quedaba tiempo para la crianza de su hija.

En el año 1836, mientras era minero, contrajo la fiebre tifoidea, lo cual generó preocupación en su familia, y a pedido de ellos, el entonces gobernador de San Juan, Nazario Benavidez, le concedió a dicha de volver a Argentina.

Bandera de Chile
Bandera de Chile

Ya en San Juan, formó parte de la Sociedad Dramática Filarmónica, en 1838 fundó la Sociedad Literaria, filial de la Asociación de Mayo. Luego, participó en actividades artísticas, en donde tuvo contacto con la Generación de 1837, lo cual lo llevó a involucrarse nuevamente en la vida política. Para 1839 fundó el Colegio de Pensionistas de Santa Rosa, instituto secundario para señoritas. De igual manera, decidió fundar su primer periódico El Zonda, sin embargo, el actual gobierno de dicha ciudad no estuvo de acuerdo con sus ideales ahí plasmados, y para censurarlo, disiparon aplicar un impuesto impagable lo cual hizo que Domingo tuviera que dejar de publicar ediciones del diario en 1840.

Debido a los acontecimientos anteriormente destacados, el 18 de noviembre de 1840 fue apresado y obligado a exiliarse a Chile. Ya en dicho país, tuvo éxitos, en este caso, como periodista y consejero educativo de los gobiernos continuos.

En Chile nuevamente, vivió en el barrio Yungay de la ciudad de Santiago, se casó con Benita, viuda de Don Castro y Calvo, y adoptó a su hijo Dominguito. Publicó su obra más destacada la cual llevaba por nombre “Facundo, Civilización y Barbarie”. Igualmente, fue elegido para dirigir la Escuela Normal de Preceptores, la primera institución latinoamericana en preparar docentes, únicamente.

Domingo vivió su etapa más tranquila, en donde utilizó el periodismo para luchar contra Rosas, escribió para los periódicos El Mercurio, El Heraldo Nacional y El Nacional, lo cual lo llevó a fundar La tribuna, La Crónica y El Progreso. En 1842 el entonces ministro de la Instrucción Pública, Manuel Montt Torres, lo designó para que dirigiese la Escuela Normal de Preceptores, institución latinoamericana especializada en preparar a maestros. Domingo, fue impulsor de del romanticismo, lo que lo llevó a polemizar con Andrés Bello.

Debido a su labor como pedagogo, la Universidad de Chile lo nombró miembro fundador de la Facultad de Filosofía y Humanidades. En 1845, el presidente, quien anteriormente era ministro de la Instrucción Pública, Manuel Montt Torres, le encargó estudiar los sistemas educativos de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE.UU.).

Viajó a Uruguay, Brasil, Francia, España, Argelia, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Cuba, para estudiar sus sistemas educativos, y producto a esto, plasmó sus impresiones en su libro “Viajes por Europa, África y América” y “Educación popular”. Cabe destacar que durante su viaje a Francia, se encontró con el General José de San Martín, quien vivía exiliado por voluntad propia en su casa de Grand Bourg y con quien tuvo una larga entrevista.

En 1851 se divorció de su esposa y regresó a Argentina, donde se unión al Ejército del General Justo José de Urquiza.

Dominguito

Durante su larga vida personal, Domingo Fidel Sarmiento, conocido como Dominguito, quien era hijo de Domingo Castro y Calvo, y Benita Martínez Pastoriza, tuvo un papel importante. Dominguito nació en 1845 en Chile, siendo un niño su padre falleció lo cual llevó, durante unos años después, a que su madre se casara con Domingo Faustino Sarmiento, quien lo adoptó en 1848.

A los cuatros años de edad aprendió a leer, al igual que su padre, en Chile cursó sus estudios primarios y culminó el bachillerato en Argentina. Cuando se llevó a cabo la Guerra de la Triple Alianza, Dominguito participó como Capitán del Ejército Argentino.

Para septiembre del año 1866, durante la Batalla de Curupayty, Dominguito fue herido, lo que ocasionó su fallecimiento a los 21 años de edad. Durante ese año, Sarmiento fungía como ministro del Plenipotenciario de la Argentina en Estados Unidos (EE.UU.), en donde recibió tan lamentable noticia de la muerte de su hijo adoptivo, dicha noticia hizo que se sumergiera en una profunda depresión.

Luego de unos años, Sarmiento renunció al cargo y regresó a Buenos Aires, Argentina. Ya en la capital, fue al cementerio puesto que no había visitado a su difunto hijastro. Años luego escribió la biografía de su hijo la cual llevó por nombre “Vida de Dominguito”.

Dominguito

La carta a Dominguito

Rosario, noviembre 20 de 1861.

Mi querido Dominguito:

Acaso no me alcancen las cartas que espero por el Dolorcitas.

Parte esta tarde el 1º cuerpo de ejército para Cordova*, bajo los mejores auspicios, pues aquella ciudad nos pertenece. Olascoaga ha hecho una revolución. Cuento con hacer mucho a favor de los pueblos.

Escribiré el diario de la campaña, que tememos que sea penosa por el calor y la sed ya que enemigos no encontraremos hasta habérnosla con Juan Saa.

Llenos de confianza en tus buenos propósitos, según me lo anuncias en tu carta, llevo el corazón aliviado de un gran peso. Nunca menos ahora hubiera querido estar lejos de ti. La época que atraviesas es un mal trozo de camino en la vida. Por darse mucha prisa para ser persona o parecer hombre, los jóvenes de tu edad se pierden, arruinando su salud y su bolsillo y disipando el tiempo. Son plantas que se florecen en el almácigo sin dar nunca fruto, o se marchitan e inutilizan por exceso de vida.

Cuídate de caer en tales extravíos. Vivimos una época en que es preciso ser hombres desde la infancia, por el estudio de su tiempo y la preparación para mejores días. Tu amigo Alsina es un modelo de tino. A Francisco no le daña la campaña porque cortando piernas avanza en su carrera. Bernardo está conmigo. Fuensalida me acompaña.

Escríbeme bajo cubierta del general Mitre. Te manda su bendición tu padre,

Domingo Faustino Sarmiento.

  • El “Dolorcitas” es el vapor que trae el correo por el que Sarmiento espera correspondencia.
  • El Francisco a quien menciona Sarmiento es Francisco Paz, hijo del vicepresidente Marcos Paz.
  • Bernardo y Fuensalida son dos de los jóvenes que al igual que Bartolito Mitre (hijo del presidente Mitre) acompañan a Sarmiento en la embajada en Estados Unidos (EE. UU.).

Carrera política

En el año 1851, Domingo Faustino Sarmiento integró el ejército de Justo José de Urquiza hasta la Batalla de Caseros, como gacetillero. Luego de la derrota de Juan Manuel de Rosas, en Buenos Aires se instaló, sin embargo, tuvo muchos problemas con Urquiza y volvió a Chile.

Durante este período comenzó conversaciones con Juan Bautista Alberdi sobre la política del país. La controversia ideológica se limitó al liberalismo, un pensamiento que ambos atribuyeron. Los dos pensadores eran partidarios del constitucionalismo, el contractualismo, la democracia, la república, la inmigración, la educación y el progreso. Sus enfrentamientos fueron más políticos que ideológicos. El Sanjuanino expuso sus opiniones en los Cien y Una mientras que el Tucumano las expresó en las Cartas Quillotanas. A pesar de sus diferencias, los dos políticos fueron los padres de la Constitución argentina de 1853 a 1860, la cual que moldeó el poder constituyente del Estado argentino y permitió el comienzo de la era constitucional de la historia argentina.

Durante su tiempo allí, integró la Logia Masónica Unión Fraternal de Valparaíso, fundada el 27 de julio de 1853. En el año de 1857 y 1860 fue condecorado como senador y jefe del Departamento de Escuelas. En 1860 fue miembro de la Convención Constituyente.

Al terminar la Batalla de Pavón, estuvo con el General Wenceslao Paunero en la campaña a Cuyo, allí fue designado gobernador de San Juan.

Gobernador de la provincia de San Juan

Luego de que Mitre asumiese la presidencia, Domingo fue electo como como gobernador de San Juan (1862). Domingo trató de ordenar las finanzas e impulsar el modelo de la civilización y progreso, puesto que se consiguió con una provincia empobrecida y dividida, logrando en tan solo dos años, cambiar las obras. En cuanto a su área, el de la educación y la cultura, creó la Legislación que estableció la educación pública, gratuita y obligatoria, inauguró escuelas primarias, el Colegio Preparatorio, la Quinta Normal (actualmente lleva el nombre de Escuela de Enología), y la Escuela de Minas (actualmente llamada la Escuela Industrial), ambas ubicadas en San Juan.

Igualmente, se empeñó en arreglar las obras públicas, incorporó el alumbrado y empedrado público, apertura calles y las ensanchó, hizo forestación, confeccionó el plano topográfico de la provincia de San Juan. En lo económico apoyó a la explotación de la minería, creó leyes impositivas (patentes y sellos de justicia). En cuanto al ámbito social, realizó proyectos de colonización y desarrolló la agricultura con los migrantes.

En 1863 se produjo un alzamiento militar del Chacho Peñaloza lo que llevó a que Sarmiento asumiera la guerra contra el caudillo hasta derrotarlo.

Su gobernación no duró mucho, puesto que en abril 1864 renunció debido a que apoyó las persecuciones de los federales locales, campañas que provocaron el asesinato del caudillo riojano Chacho Peñaloza, lo cual hizo que la oposición interna que afrontó le impidiera tener un logro al 100% en sus proyectos. El gobierno lo envió en una misión diplomática a Chile, Perú y Estados Unidos, en donde polemizó acerca de la política y educación con varios de sus escritos. Rechazó los cargos de senados Nacional por San Juan y como ministro de Interior del presidente Mitre.

Luego de esto, el presidente Mitre le pidió que viajara a Estados Unidos (EE.UU.), como ministro plenipotenciario, de paso por Perú, condenó el ataque español contra dicho país, a pesar de que Mitre le advirtió que no hiciera eso.

Cuando Sarmiento arribó a Nueva York, en mayo del año 1865, para ese entonces, recién asumía la presidencia Andrew Johnson, quien reemplazó a Abraham Lincoln, puesto que fue asesinado por un fanático racista. Este hecho lo impresionó de manera tal que escribió un libro titulado Vida de Lincoln. Allá fue distinguido con los doctorados Honoris Causa de las Universidades de Michigan y Brown debido a que frecuentó muchos círculos académicos de América del Norte.

Presidencia de la Nación Argentina

Domingo Faustino Sarmiento fue sugerido como candidato a la presidencia de Argentina por un grupo de políticos del país, a iniciativa del coronel Lucio V. Mansilla. Mientras se encontraba en los Estados Unidos (EE.UU.), fue electo para el cargo en las elecciones nacionales de abril de 1868, y asumió el cargo el 12 de octubre de 1868.

Su presidencia fue una de las más históricas, teniendo como objetivos principales la Nación como unión definitiva de las provincias de Argentina como entidad suprema a las partes que la componen, la Constitución como base de los derechos de las personas y del poder y la libertad como principio del liberalismo que dio paso a la civilización y desterró la barbarie.

Sarmiento opinaba que el problema mayor de Argentina era el retraso que él resumía con la frase “civilización y barbarie”. Afirmó que la civilización se identificaba con la ciudad, lo actual, lo que era más europeo, con el progreso, por otra parte, la barbarie era el campo, lo rural, el atraso, el indio y el guacho. Según Domingo, toda Argentina se resumía en que la civilización tuvo un triunfo sobre la barbarie. Él aconsejaba que la sangre de los guachos no fuese negociable, puesto que la misma podía abonar al país muchas cosas.

Dos días luego de asumir su cargo, hubo una breve reunión con el Congreso, durante la cual se aprobó el presupuesto para dicho año (cuatro millones de pesos).

Se consideró Argentina como un país rural que sólo podía tener campesinos para que explotasen las tierras, a lo que los inmigrantes llegados al país preferían irse a Estados Unidos (EE.UU.), en donde había más oportunidades de empleo. Por lo tanto, impulsó la modernización del país creando infraestructuras.

Entre sus obras más importantes están la creación de la Organización de la Contaduría Nacional y el Boletín Oficial, los cuales dieron paso a que la población argentina conociese las cuentas oficiales y actos del gobierno. Igualmente diseñó los Jardines Zoológico y Botánico.

Domingo Faustino Sarmiento, plantó la primera vara de mimbre en Argentina, específicamente en el Delta de Paraná, igualmente, es conocido por haber traído a Argentina las primeras semillas de nogales pecan desde los Estados Unidos (EE.UU.), se dice, que, en sus últimos años de vida, enviaba varillas de mimbre por correo para promocionar su producción

Bandera de Argentina
Bandera de Argentina

Al finalizar su mandato, sido apoyo al tucumano y su sucesor, Nicolás Avellaneda, quien designo a Sarmiento como senador de la provincia de San Juan y ministro de Interior. Luego de que terminase el mandato de Avellaneda (1874 a 1880), durante la presidencia de Julio Argentino Roca (1880 a 1886), ejerció como superintendente general de las Escuelas y aprobó el decreto que establecía una educación gratuita en el año 1882. Para 1883, su escrito Conflicto y Armonía de las Razas de América se dio a conocer con gran éxito.

“Fui nombrado presidente de la República, y no de mis amigos”

Domingo Faustino Sarmiento.

Educación y cultura

Debido a que su ámbito era la educación y cultura, se centró grandemente en las mismas e hizo esfuerzos para promover la misma, dándole igualmente, importancia a la extensión de la comunicación en el país. El cambio notorio que sufrió de manera positiva la educación bajo el ministerio de Nicolás Avellaneda fue notorio, puesto que mediante la Ley de Subvenciones de 1871, que certificaba a la educación pública que tuvieran herencia sin sucesión directa y un octavo de las ventas de tierras públicas, le garantizó los recursos necesarios para crear nuevas escuelas y comprar materiales y libros.

Apoyó las provincias y se fundaron 800 escuelas de primeras letras, logrando un total de 1816 escuelas, de las cuales un 27% eran de educación privada. Durante su mandato la población escolar se elevó de 30 mil a 110 mis alumnos.

La educación fue su contribución más notable, y a fin de garantizar la educación primaria, trajo desde los Estados Unidos (EE.UU.), 61 maestras primarias, igualmente, trajo desde Europa maestros profesionales para que instruyesen a los de Argentina. Tomó como ejemplo la Escuela Normal de Paraná y creó las primeras escuelas normales, igualmente, amparó la primera escuela para sordomudos, la cual fue privada. Fundó los Colegios Nacionales de la Rioja, santa Fe, San Luis, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes y Rosario.

Debido a que pensaba que la educación era la base para una buena democracia, afirmaba que tenían que culturizar al pueblo, gracias a su pensamiento, entre 1868 y 1874 otorgó subsidios para la educación.

Igualmente, creó y desarrolló la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), las que actualmente fomentan el fortalecimiento de todas las bibliotecas populares en tanto las organizaciones civiles y ayuda a impulsar la valoración pública como espacios físicos y sociales para el despliegue comunitario y de la construcción social.

Realizó en el año 1871 en la ciudad de Córdoba, una Exposición de Artes y Productos Nacionales, en las que se promovieron productos tejidos y agropecuarios, tintorerías, fundiciones, curtiembres, todos nacionales. En dicha exposición se mostró una gran cantidad de maquinaria agrícola e industrial que estaba disponible para importar. Dicho evento ayudó a impulsar la creación de la Academia de Ciencias de Córdoba y el Observatorio Nacional de Córdoba.

En la Universidad Nacional de Córdoba abrió las Facultad de Ciencias Exactas, Física y Naturales, que dictaba la carrera de ingeniería, igualmente, se creó en Cuyana las cátedras de mineralogía en los Colegios Nacionales de Catamarca y San Juan, que a partir de 1876 sería la Escuela de Ingenieros de San Juan.

En cuanto a la educación militar, fundó unas 800 escuelas e institutos, igualmente creó el liceo Naval y el Colegio Militar.

Aurelia Velez y Sarmiento
Aurelia Velez y Sarmiento

Final de la Guerra del Paraguay

Para ese entonces, la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay ya había estado en proceso desde la presidencia de Bartolomé Mitre, quien en ese entonces había comandado las fuerzas aliadas de Argentina mese antes de dejar la presidencia. Recién Sarmiento había tomado el poder cuando las tropas de Brasil avanzaron finalmente hacia Asunción en Paraguay, ciudad que fue saqueada por los brasileños. Debido a las diversas ocupaciones que había en el país, López organizó un ejército a pocas distancias, debido a eso, se creó, bajo protección de Argentina y de Brasil, un gobierno provisional en Asunción.

Se creó un gobierno formado especialmente por una mayoría de personas brasileras, tuvo poca participación de argentinos, persiguió de manera ardua a López, en la famosa Campaña de las Cordilleras, obteniendo dos victorias, sin embargo, López espacio y se refugió en el límite norte del país, pero esto no impidió que entre dos divisiones brasileras lo capturaran, derrotaran y asesinaran en el Combate de Cerro Corá el primero de marzo de 1870, para ese hecho, la guerra había terminado.

La población paraguaya quedó devastada puesto que, según fuentes, habían fallecido entre el 50% y el 90% de la población total, perdiendo todos los territorios en disputa, menos Chacho Boreal.

No solo Paraguay sufrió bajas, sino también Argentina, lo cual le generó un gran costo, en la contienda más de 18 mil hombres perdieron la vida, sin sumar las víctimas del cólera, que solamente en la provincia de Buenos Aires fueron 15 mil. A parte de las vidas humanas, también hubo un costo económico puesto que Argentina se endeudó, debiendo nueve mil millones de libras esterlinas.

Debido a la fuerte guerra que hubo, Domingo Faustino Sarmiento fundó el Colegio Militar de la nación, quien tuvo como director al húngaro Juan F. Czetz. Argentina tuvo grandes conflictos posteriores a la guerra lo cual llevó a Sarmiento a modernizar la escuadra de guerra, creando la Escuela Naval (anteriormente mencionada), e incorporó una gran cantidad e buques para que dicha escuadra fuese capaz de controlar de gran manera las flotas de guerra que tenía Brasil y Chile.

“Estamos por dudar de que exista el Paraguay. Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran por instinto o falta de razón. En ellos, se perpetúa la barbarie primitiva y colonial… Son unos perros ignorantes… Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní. Era necesario purgar la tierra de toda esa excrecencia humana, raza perdida de cuyo contagio hay que librarse”.

Domingo Faustino Sarmiento

Batalla de Ñaembé

Luego de la derrota que sufrió Felipe Valera, todavía quedaban tres provincias argentinas en las que los federales tenían el poder. En Córdoba, los militares y la presión que ejercieron contra dicho gobierno, llevaron a que el gobernador Luque renunciase. Por otra parte, en Corrientes, la revolución liberal destituyó al gobernador federal, en mayo del año 1868. Finalmente, una reacción federal despistada hizo que fuese derrotada por las tropas del ejército nacional, estas se trasladaron desde el frente paraguayo para defender el gobierno surgido de un golpe de Estado.

Finalmente, en Entre Ríos, en donde estaba Urquiza viviendo tranquilamente con los del gobierno nacional, en contra claramente está de sus deseos federales (donde a principios de 1870 había recibido una casa por parte del Palacio San José), luego de finalizar la Guerra de Paraguay, el 11 de abril de 1870, el General Ricardo López Jordán, dio paso a una revolución en la que fue asesinado Urquiza por mano del cordobés Simón Luengo. Luego de eso, López Jordán fue elegido gobernador por la Legislatura.

Sarmiento envió a Entre Ríos un ejército de veteranos provenientes de la Guerra de Paraguay, el gobernador prohibió el ingreso de los mismos a su provincia, lo cual hizo que el presidente Sarmiento ignorada la posibilidad de que se prohibiera eso y desacató dicha prohibición, durante el desembarque López Jordán ordenó que se movilizaran a la provincia, haciendo que Sarmiento declarase una guerra en Entre Ríos, a pesar de que el Congreso de la Nación no autorizase la intervención federal sino hasta agosto.

Durante esa guerra, cuatro ejércitos avanzaron de manera pareja, las tropas nacionales ocuparos las ciudades, debido a  esto, López Jordán tuvo que retirarse al interior de la provincia, en donde estaban los entrerrianos quienes tenían ventaja, López necesitaba salir por lo que invadió la provincia de Corriente, sin embargo, el 26 de enero de 1871 fue derrotado completamente en la Batalla de Ñaembé, poco después huyó a Brasil.

El Partido Federal entrerriano fue derrotado y fueron los federales quienes salieron de sus puestos públicos, contando a quienes eran curas y maestros. Para mayo de 1873, López Jordán volvió a su provincia con más de 16 mil hombres con artillería e infantería. Sarmiento le respondió y le puso precio a la cabeza de López Jordán y decretó igualmente una intervención federal en Entre Ríos.

Tres de los cuatro ejércitos ocuparon la provincia bajo el mando del ministro de Guerra, Martín de Gainza, volvieron los combates en toda la provincia y varios de los oficiales de López Jordán fueron fusilados, luego de una sangrienta derrota, López Jordán huyó hacia Uruguay en diciembre.

En el año 1873, específicamente el 22 de agosto, Sarmiento sufrió un intento de magnicidio, cuando se dirigía a la casa de Vélez Sarsfield (transitaba por la que en la actualidad es la Esquina Corrientes y Maipú), dos hermanos, Francisco y Pedro Guerri, los cuales eran anarquistas italianos, contratados por el caudillo federal, Ricardo López Jordán, dispararon contra el coche en el que Sarmiento se desplazaba. Sarmiento no escuchó la explosión que el disparo ocasionó en el coche puesto que sufría de una aguda sordera. El intento de asesinato no funcionó puesto que a Francisco Guerri se le explotó el trabuco en la mano. Domingo Faustino no sabía del atentado, sino hasta que se lo contaron después.

“Todos los días irrito susceptibilidades y crío deseos de encontrar en mi conducta acciones que me denigren. Debiera ser más prudente; pero en punto de prudencia, me sucede lo que a los grandes pecadores, que dejan para la hora de la muerte la enmienda. Cuando tenga cuarenta años, seré prudente; por ahora seré como soy y nada más.”

Domingo Faustino Sarmiento.

Población y sanidad

En 1869 realizó el primer censo nacional, en el que se evidenció que para aquel entonces los argentinos superaban el millón 800 mil habitantes, con un 31% habitando en la provincia de Buenos Aires, el 71% era analfabeta, 5% eran indígenas, finalmente el 8% eran europeos, el 75% de las familias vivía en la pobreza (ranchos de barro y paja), sólo había un 1% de profesionales. Debido a que la población era pequeña, no tenían buena educación y la mayoría tenía poco recursos monetarios, Sarmiento publicitó la llegada de inmigrantes al país, la mayoría de Inglaterra y Europa del Norte, puesto que pensaba que la llegada de los mismos ayudaría a desarrollar la cultura y el sector industrial en Argentina.

Durante su mandato la inmigración aumentó importantemente, llegaron 280 inmigrantes los cuales se sentaron en la ciudad de Buenos Aires y en colonias agrícolas en las provincias del Litoral.

Se consideró Argentina como un país rural que sólo podía tener campesinos para que explotasen las tierras, a lo que los inmigrantes llegados al país preferían irse a Estados Unidos (EE.UU.), en donde habían más oportunidades de empleo. Por lo tanto, impulsó la modernización del país creando infraestructuras.

La gran cantidad de inmigrantes en el país provocó problemas de higiene y viviendas, en 1871 hubo un gran brote de fiebre amarilla en Buenos Aires, este hecho casi provocó una guerra Cívico-Militar. En dicha epidemia hubo un total de 14 mil personas fallecidas, por lo que el gobierno nacional realizó el Cementerio de la Chacarita para poder combatir la peste y desterrarla de la ciudad. En los siguientes años, se creó una red de agua corriente y diversas cloacas en la ciudad.

Transportes y comunicaciones

Domingo Faustino Sarmiento, como presidente de la provincia Argentina, construyó el ferrocarril trasandino para unir el océano Atlántico con el Pacífico, para dicha construcción se favoreció del ramal desde Villa María hasta Río Cuarto, igualmente creó el ramal desde Córdoba hasta Tucumán y dos pequeños ramales de Concordia (Entre Ríos) hasta Mercedes (Corrientes) y entre Buenos Aires y Campana.

Sarmiento le dio especial importancia al desarrollo de Estados Unidos (EE.UU.), particularmente, a su capacidad de comunicación, por lo tanto, se tendieron cinco mil kilómetros de cables telegráficos, obra impulsada por su ministro Dalmacio Vélez Sarsfield, igualmente modernizó el correo y extendió las líneas férreas para unir distintas regiones entre sí, puesto que tomó como ejemplo los Estados Unidos de América, sin embargo, los planes de las compañías británicas eran traer productos del interior a Buenos Aires para poder exportarlos a Londres.

Por lo tanto, lo se construyó un puerto ferroviario con forma de telaraña, que permitiese la interconexión, sino que se construyó uno con forma de abanico, para que no tuviese conexiones entre las regiones, este acto demostró que los gobernantes del país tenían muchas limitaciones frente a la población inglesa del país. A pesar de eso, la red ferroviaria que antes tenía 573 kilómetros, al finalizar su candidatura tuvo 1331 kilómetros.

El 5 de agosto de 1874, inauguró la primera comunicación telegráfica de Europa y decretó durante la inauguración del cable telegráfico que estaba convirtiendo a los pueblos en una sola familia y un solo barrio. Dicha ceremonia contó con la presencia del ex ministro (para ese momento), Vélez Sarsfield, quien Sarmiento describió como un honorario idealista, quien hizo la rápida ejecución de la red de telégrafos para darle paz a la República y bienestar a los hijos de Argentina.

Igualmente, fueron construidos algunos puertos como los de Zárate y San Pedro (Buenos Aires), querían modernizar a Buenos Aires, por lo que se endeudaron tanto, con 30 millones de pesos para concluir algunas obras, sin embargo, ese dinero se malgastó en obras menores.

Por lo que en el año 1873 fue creado el Banco Nacional, que prestó dinero bajo interés de intereses, la deuda pública llegó a niveles inimaginables aunque la crisis económica estalló durante la gestión de su sucesor.

“No he de morirme sin ver empleados en ferrocarriles, en este país, ¡No digo 800.000 duros, sino ochocientos millones de duros!, La cámara de senadores estalló en carcajadas. Necesito que las generaciones venideras sepan que, para ayudar al progreso de mi país, he debido adquirir inquebrantable confianza en su porvenir. Necesito que consten esas risas, para que se sepa también con qué clase de necios he tenido que lidiar.”

Domingo Faustino Sarmiento.

Relaciones exteriores

Durante su gestión, el canciller Mariano Varela, quiso llevar adelante una política idealista para el futuro de Paraguay. Brasil aprovechó esa misión política para que el gobierno de Paraguay protestara contra la ocupación de Argentina de Villa Occidental para hacerle frente a Asunción. En lo que el embajador brasileño en Paraguay hizo los cambios del gobierno de Paraguay, el presidente reemplazó a Mariano Varela por Carlos Tejedor.

En 1872, Brasil firmó un tratado de límites con Paraguay, para que se adjudicara todo el territorio que estaba en conflicto, luego apoyó a Paraguay en su defensa contra los reclamos de Argentina. Por lo que Tejedor inició una contraofensiva y agresiva campaña para resolver los diferendos que llevaron a los enfrentamientos con Brasil.

Con Chile, se centró en la discusión acerca de los derechos de los países acerca la Patagonia, para 1874 decidió que un arbitraje del rey de Inglaterra solucionaría las diferencias de ambos países.

Gabinete de ministros

El Ministerio de Gobierno de Domingo Faustino Sarmiento durante su mandato estuvo conformado de la siguiente manera:

Cartera Titular Periodo
Ministerio del Interior Dalmacio Vélez Sársfield

Uladislao Frías

12 de octubre de 1868-mayo de 1872

mayo de 1872-12 de octubre de 1874

Ministerio de Relaciones, Exteriores y Culto Mariano Varela

Carlos Tejedor

12 de octubre de 1868-17 de agosto de 1870

17 de agosto de 1870-12 de octubre de 1874

Ministerio de Guerra y Marina Martín de Gainza 12 de octubre de 1868-12 de octubre de 1874
Ministerio de Hacienda José Benjamín Gorostiaga

Luis L. Domínguez

Santiago Cortínez

12 de octubre de 1868-13 de octubre de 1870

13 de octubre de 1870-13 de febrero de 1874

13 de febrero de 1874-12 de octubre de 1874

Ministerio de Justicia e Instrucción Pública Nicolás Avellaneda

Juan Crisóstomo Albarracín

12 de octubre de 1868-23 de noviembre de 1873

24 de noviembre de 1873-12 de octubre de 1874

Cargos posteriores

Luego de ser presidente de Argentina, Domingo Faustino Sarmiento, fungió con diferentes cargos, en el año 1875, asumió como senador nacional por su provincia, cargo que abandonó en 1879 para ser ministro de Interior del gabinete de Nicolás Avellaneda. Luego de eso, fue Superintendente de Escuelas durante el gobierno de Julio Argentino Roca, sin embargo, renunció puesto que tuvo muchas  diferencias esenciales con Avellaneda y Roca. En 1885, fundó en Buenos Aires, el diario El censor.

Fallecimiento

En el año 1887, Domingo Faustino Sarmiento viajó hacia Asunción en Paraguay, luego regresó a Buenos Aires con una mayoría de edad y problemas de sordera, salud y una insuficiencia cardiovascular y bronquial, los médicos le recetaron que el mejor remedio era alejarse de Buenos Aires para evitar el frío que ahí hay, por lo que comenzando el año 1888 viajó con su hija Faustina y sus nietos a Asunción.

Ya el 11 de septiembre de 1888, Domingo Faustino sarmiento falleció en la capital de Paraguay con una edad de 77 años. Sus restos fueron inhumados en el Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires, Argentina, diez días después de su fallecimiento.

Carlos Pellegrini sintetizó ante su tumba “Fue el cerebro más poderoso que haya producido la América.”

Todas las calles nombradas 11 de septiembre en distintas zonas del país (Argentina), se deben, generalmente, por la fecha de su defunción.

“Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran: porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos? Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer.”
Domingo Faustino Sarmiento

Obra

Las obras de Domingo Faustino Sarmiento completas, reunidas en cincuenta y tres volúmenes, se editaron entre 1884 y 1903.

Literatura

Domingo Faustino Sarmiento fue un célebre escritor, siendo considerado un gran prosista argentino. Por su parte, Ezequiel Martínez Estrada tuvo a Sarmiento como una de sus fuentes inspiradoras y lo elogió categorizándolo como el más grande prosista del habla.

Miguel de Unamuno, quien lo consideró como el escritor en lengua castellana más castizo que se ha tenido en el siglo pasado, por otra parte, Pedro Henríquez Ureña indicó que los dotes que tenía Sarmiento como escritos eran que tenía ímpetu romántico, energía de la imaginación, era apasionado, tenía percepción de los hechos y con un fluir de los pensamientos, y que, a pesar de tener todos esos dones, él se centraba en servir a su amada patria, Argentina, a Chile y a toda la América española de aquel entonces.

Jorge Luis Borges, quien todavía señalaba que existían incorrecciones en la prosa de Sarmiento, afirmó que el carácter de eficacia de su escritura era único, destacó que la virtud de los escritos de Domingo Faustino Sarmiento demostraba su eficacia.

María Emma Carsuzán representó como racistas figuraciones las incorrecciones en la prosa de Sarmiento que algunos críticos suelen invocar.

Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo decían que tenía teorías románticas en la que la escritura de Sarmiento no era ajena, su movimiento desordenado producía en el texto mucha inspiración, con una percepción violenta de la verdad que era igualmente una verdad histórica.

En la obra literaria de Sarmiento destacan:

  • Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas, (1845).
  • Mi defensa, 1843.
  • Facundo o Civilización y Barbarie
  • Vida de Aldao, 1845.
  • Método gradual de enseñar a leer el castellano, 1845.
  • Viajes por África, Europa y América, 1849; Autobiográfica.
  • De la educación popular, 1849.
  • Argirópolis, 1850.
  • Recuerdos de provincia, 1850; Autobiografía.
  • Campaña del Ejército Grande, 1852.
  • Las ciento y una, 1853; serie de epístolas dirigidas a Juan Bautista Alberdi.
  • Comentario a la Constitución de la Confederación Argentina, 1853.
  • Memoria sobre educación común, 1856.
  • El Chacho, 1865; sobre el caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza.
  • Las escuelas, bases de la prosperidad, 1866.
  • La infancia y educación de Abraham Lincoln, 1873.
  • Conflicto y armonías de las razas en América, 1884.
  • Vida de Dominguito, 1886.

“El primer acto administrativo de Rosas fue quitar a las escuelas de hombres y mujeres de Buenos Aires, las rentas con que las halló dotadas por el Estado; haciendo otro tanto con los profesores de la Universidad, no teniendo pudor de consignar en los mensajes el hecho de que aquellos ciudadanos beneméritos continuaban enseñando por patriotismo y sin remuneración alguna. Los estragos hechos en la República Argentina por aquel estúpido malvado, no se subsanarán en medio siglo; pues no sólo degolló o forzó a expatriarse a hombres de luces que contaba el país, sino que cerró las puertas de las casas de educación, porque tiene el olfato fino y sabe que las luces no son el apoyo más seguro de los tiranos.”

Domingo Faustino Sarmiento, Recuerdos de Provincia.

Facundo o Civilización y Barbarie

En 1845, arribó a Chile un enviado del dictador de Argentina, Juan Manuel de Rosas (1835 a 1852), para protestar contra la publicidad antirrosista que los exiliados argentinos llevaban a cabo en el país (Chile), este hecho hizo que Sarmiento creara una réplica literaria la cual llegó a periódicos, como El Progreso de Facundo, lo cual hizo que meses más adelante el autor reuniese en el volumen Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga. Las actuales ediciones se titulan Facundo o Civilización y Barbarie.

Dicho libro está compuesto mayormente por parte de una biográfica novelada del caudillo federal, Juan Facundo Quiroga, quien había muerto 10 años antes. Para Sarmiento, Juan Facundo Quiroga, era el pasado de Juan Manuel de Rosas, afirmaba que ambo prefiguraban el mal. Quiroga era la barbarie con hábitos primitivos, medios adversos, por otra parte, Rosas representaba la barbarie institucionalizada, sistemática y fría.

Debido a ello, la obra indignó a quienes apoyaban a Juan Manuel Rosas puesto que eran un alegato contra su régimen. La obra es una mezcla de géneros, los primeros cuatro capítulos están dedicados a la geografía, a la sociedad y a la historia del país, los siguientes capítulos contienen un examen a la actualidad según el autor.

Sarmiento afirmaba que los desastres que habían en la nación argentina, los cuales venían desde la independencia, eran el resultado de los enfrentamientos entre las civilizaciones, y la barbarie era producto dela influencia pampeana, en donde los guachos son primitivos, poco sociales y con una desordenada vida.

Sarmiento destacó que el cambio sería el que transformase a Argentina, dicho cambio incluía un programa de reconstrucción nacional, educativo, que cambiara el abismo que existía entre la sociedad civilizada y que estaba al margen de las provincias.

El libro fue expuesto como “la visión de un país por un joven ansioso de actuar desde dentro como fuerza transformadora. La observación y fuerza de la prosa escrita por Domingo Faustino Sarmiento, hizo que Facundo o  Civilización y Barbarie superase las circunstancias de la gestación y de los propósitos políticos, para que pudiese convertirse en una obra singular e irreductible de los escritos literarios argentinos.

En el año de 1873, su fama como p pedagogo hizo que el ministro y futuro presidente de Chile, Manuel Montt, le diera la tarea de viajar a los Estados Unidos de América (EE.UU.), y a la Unión Europea (UE) para estudiar sus sistemas educativos, de regreso de dicho viaje tan significante, escribió y publicó el libro que llevaba por nombre Educación Popular en 1848, en donde indica que la educación básica y las bibliotecas públicas ayudan a combatir la ignorancia y el atraso en cualquier ámbito existente. Igualmente, escribió el Método Gradual de Lectura, con el que las generaciones chilenas aprenderían tanto a leer como a escribir y diferenciar las diferentes letras y su vocalización. Para el año 1849 recogió sus escritos del viaje y los unió en su libro Viajes en Europa, África y América, dicha idea lo inspiró igualmente para crear en el año 1850 su obra Argirópolis, proyecto de una capital de los Estados Confederados del Río de la Plata.

Para el año 1850 su escrito Recuerdos de Provincia, una autobiografía en la que Sarmiento relata sus más maravillosos recuerdos de la infancia y retrata personajes de la misma que tuvieron gran relevancia y demostraron interés por él ayudándolo a formarse en Argentina. En el libro narra sus juegos infantiles, la psicología de él y retrata igualmente, con mucho cariño, entusiasmo y emoción a su madre, recuerda a su maestro José de Oro con mucho afecto, siendo este, junto a Facundo o Civilización y Barbarie, sus libros con más vivases.

“Cuando hubo llegado a la plaza, hace detener en medio de ella su coche, manda cesar el repique de las campanas, y arroja a la calle todo el amueblado de la casa que las autoridades han preparado para recibirle: alfombrado, colgaduras, espejos, sillas, mesas, todo se hacina en confusa mezcla en la plaza, y no desciende sino cuando se cerciora de que no quedan sino las paredes limpias, una mesa pequeña, una sola silla y una cama. Es un espartano, diría otro que yo, que no veo en todos estos miserables manejos sino la insolencia brutal de un bárbaro que insulta a las ciudades, afectando desdeñar sus goces, su lujo y sus usos civilizados. Mientras que esta operación se efectúa, llama a un niño que acierta a pasar cerca de su coche, le pregunta su nombre, y al oír el apellido Rosa, le dice: Su padre, don Ignacio de la Rosa, fue un grande hombre; ofrezca a su madre de usted mis servicios.”

Domingo Faustino Sarmiento, Facundo o civilización y barbarie.

Cartas de Domingo Faustino Sarmiento

Carta a Procesa del Carmen

Buenos Aires, marzo 25 de 1886

Mi querida hermana:

Aurelia Vélez te manda ese modelo para que enriquezcas varios de tus trabajos. No es el primero tuyo que poseo. Aquel paisajito del molino lo coloqué yo en un marco llenando el espacio con raso azul plegado; y después de puesto el vidrio Eugenia pintó arriba una golondrina llegando, y yo abajo el mote “home at last!” No te puedes imaginar la gracia encantadora del cuadro del paisaje y el significado que adquirió con esto.

Mi salud ha estado mal estos días; pero me restablezco. Creo que saldré este invierno para Paraguay o a Salta a los baños.

Te lamentas de tu situación, con muchísima razón. Yo te llevo la ventaja de no lamentarme aunque dadas las situaciones no tenga mucho de que estar contento.

Hay un medio para ser feliz y es no creerse el más desgraciado. Fáltame a mí también a veces la resignación; porque habiendo cuidado poco de poseer para mí, consagré mi vida a mejorar la situación política de mi país. Estoy en las últimas jornadas y por lo que has presenciado en San Juan veras cual es mi desencanto y cuán distante estamos todavía de salir del  estado de barbarie que creíamos haber dejado atrás…

Carta a María del Rosario

Santiago, marzo 4 de 1884

Mi buena Rosario:

Aunque no he recibido carta de casa por el correo, haciéndome cargo de las ocupaciones de todos, te escribo para que no te preocupen los rumores de los diarios de que estoy (porque estuve) un poco enfermo. Es una manera de decir cuando un alto personaje guarda cama.  Tú no estás en los secretos de la alta diplomacia que tienen sus enfermedades especiales, llamadas vulgarmente “indigestiones”.

Yo llevo dos ya, una en Valparaíso y otro en Santiago. Cuando me vaya a Águila, prevén ya los facultativos que sobrevenga un tercer ataque, porque el campo, los amigos, ¡fatal condición del diplomático!, producen el mismo resultado que el trabajo. Animal Anfibio le decía una dama, parienta lindísima de Arana de Buenos Aires (infórmate en el barrio) que no vivir en la tierra, y se ahoga en el agua.

Me estan fastidiando con el busto (abominable) que toman de mi figura. Felizmente traje uno de Buenos Aires que es perfecto y servirá de correctivo…

Carta a Vicenta Bienvenida

Lima, enero 11 de 1865

Sra. Da. Bienvenida Sarmiento

Recibo tu carta de 22 de diciembre hoy, y veo por la proximidad de las fechas que estamos solo a veinte días de distancia, gracias a la celeridad de las comunicaciones.

Celebro mucho que para enero estén habilitadas las piezas bajas de la Escuela (…) como celebraré que les llegue a tiempo la carta que escribí, recomendandoles hagan de la apertura de la escuela tan suntuosa fiesta, con asistencia de todos los niños de todas las escuelas.

Estas fiestas tienen la ventaja, a más de interrumpir la monotonía de la vida de provincia, la de popularizar las escuelas, entre la muchedumbre que no lee diarios ni libros, pero que se educa  por los ojos y los oídos, viendo fiestas y oyendo discursos.

En cuanto a lo que me dices de renunciar a la Dirección del Colegio. Siento mucho que no te convenga que le rebajan $30; pero yo me acuerdo que se puso a más tu sueldo.  Mi opinión sería que hablases personalmente con Don Camilo y le dijeses que no sostenga el antiguo presupuesto (..) Hazlo con buena voluntad porque será para un gobierno un obstáculo que no pueda reformar nada, sin que le respondan con una renuncia, mucho más cuando es mi hermana quién la hace.

Si esto no te conviniere, entonces funda tu renuncia en el conocido mal estado de tu salud, sin dejar descubrir motivos pecuniarios que darán lugar a críticas, y sobre todo sin dejar resfriarse la amistad de Don Camilo, pues tú sabes que esos pequeños disgustos de provincia me alcanzan a mí…

Carta a Francisca Paula

Buenos Aires, noviembre de 1879

Señora Paula de Gómez

Mi querida y olvidada hermana:

Voy a descargarme de un enorme peso sobre mi conciencia de no escribirte alguna vez, precisamente porque eres la que más necesitaba del afecto de tus hermanos, ya que las enfermedades y tantos incidentes desgraciados han hecho una parte obligada de tu existencia. Perdónamelo.

Sé que lees mucho en cuanto a mí  y estarás más al corriente que yo de lo que a mí me concierne, pues no siempre soy yo el más informado, según veo en los diarios mismos. A veces soy candidato inevitable de Presidente. Quince días después nadie habla de ello, para volver a resucitar dos meses después, de manera que mi ocupación es caer y levantarme para volver a caer. Ahora, mientras escribo, siento que me van levantando; pero pienso irme a la sierra de Córdoba unos días, a que no me encuentren cuando llegue el momento de caer.

No he querido irme sin pagar este tributo a los recuerdos de familia, pues en cartas debo a cada santo una vela.

Dales mil recuerdos a todos los de tu familia, al señor Marrada y un abrazo a tus chicos, contando siempre, a pesar de mi silencio, con el inolvidable afecto de tu hermano.

Firma D.F. Sarmiento.
Firma D.F. Sarmiento.

Ciencia

Domingo Faustino Sarmiento realizó importantes contribuciones al saber cómo promotor del avance científico y su acción y discurso constante en apoyo a la enseñanza y creación de instituciones científicas y culturales.

En cuanto Sarmiento con la difusión de las ciencias occidentales en el país fueron la de consolidar el sistema científico independiente para que se enriqueciese con las contribuciones de la ciencia europea más moderna del momento.

Cuando fue ministro de Instrucción Pública de la ciudad de Buenos Aires (en ese entonces provincia), el país tuvo un avance científico con la llegada de Germán Burmeister. Cuando Sarmiento era director del Museo de Buenos Aires, y cumpliendo la del año 1869, Domingo Faustino Sarmiento encomendó las gestiones de abastecer con veinte profesores europeos para que hubiese una enseñanza en las ciencias exactas y naturales en la Universidad de Córdoba, en donde se creó dicha facultad.

Ya en Argentina, sus dos posturas que en el ámbito internacional se enfrentaban en las ciencias naturales e igualmente se representaban por Florentino Ameghino, del lado del evolucionismo y por Burmeister, en el campo del creacionismo. Sarmiento, pese a que Burmeister era un científico consagrado en Europa, no dudó en apoyar las ideas de Ameghino, del quien decía en 1881:

“Un paisano de Mercedes, Florentino Ameghino, que nadie conoce y es el único sabio argentino (…) que reconoce la Europa. ​Su apoyo lo convirtió en el primer científico argentino de relevancia internacional.”

Cuando Domingo Faustino Sarmiento fue presentante argentino en Estados Unidos (EE.UU.) logró que el astrónomo Benjamin Apthorp Gould, viajara para Argentina para crear el Observatorio Astronómico. Cuando el astrónomo llegó a Argentina, Sarmiento siendo aun presidente, adquirió en aquel entonces relevancia internacional. También a Sarmiento y Gould se debe el comienzo de los estudios de meteorología en Argentina al crearse la Oficina Meteorológica Nacional (en 1872), que funcionó, hasta 1884, en Córdoba y luego se trasladó a Buenos Aires.

Observador Astronómico
Observador Astronómico

Se dice que también se le debe su impulso al fútbol, Alexander Hutton, fundador del futbol argentino y padre del mismo y también Recto del High Schoo English, al pedirle permiso a Sarmiento para enseñar el deporte de la pelota entre sus estudiantes (base del recordado Alumni), recibió esta respuesta:

Que aprendan, mi amigo, a las patadas pero que aprendan.

Sarmiento siempre defendió que la educación de la mujer debía estar a la par de la del hombre, mantuvo igualmente una fuerte amistad con Juana Manso, quien consideró que era la única persona en América Latina que había interpretado su plan en cuanto al ámbito educativo. En una carta la cual dirigió a ella, la saludó por restablecer los Anales de la Educación e igualmente felicitó al gobierno de Argentina por dicha decisión, aparte aseveró que la mujer, por tener un instinto maternal, es un ser humano idóneo para delegar de la educación infantil.

Innovación sobre el aprendizaje de la lectura

Durante su exilio en Chile, Domingo Faustino Sarmiento, participó de manera muy activa en actividades culturales y educativas. Uno de sus trabajos fue en crear un sistema de aprendizaje de lectura moderno, que no exigiese a estudiar de memoria sílabas como se acostumbraba en aquel momento, sino que, existiese un método con fundamento pedagógico y una metodología progresiva.

Esto lo llevó a publicar su Método de Lectura Gradual en 1849, en Santiago de Chile, él afirmó que el anterior método malogró el potencial beneficio del método lancasteriano e incluyó que para hacer natural e intuitivo el aprendizaje se debían simplificar las consonantes, tomando por ejemplo que la “M” en vez de ser “eme” era “me”, en su método dejó en el contenido final el uso de las que describía como letras inútiles o convencionales, como la “h” o la “u”, la “q”, la “y” y la “i”.

Masonería

Domingo Faustino Sarmiento fue iniciado en la masonería el 31 de julio de 1854, en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso, Chile, cuando un grupo de intelectuales chilenos funda una logia denominada Unión Fraternal.

Cuando Sarmiento regresó a Argentina continuó sus trabajos masónicos, fundando así junto a 14 mosenes más la Logia Unión del Plata Nº 1 el 29 de diciembre de 1855, sus miembros eran Miguel Valencia, abogado y legislador; Ricardo Lavalle, Presidente de la Legislatura y de la Bolsa de Comercio; Santiago Rufino Albarracín, Ministro de Guerra y Marina; Federico Álvarez de Toledo Bedoya, estanciero y fundador de la Sociedad Rural y Carlos Casares, gobernador de Buenos Aires.

Su actividad masónica siempre fue de gran importancia para él, Sarmiento recibió el grao 33º, el máximo escalafón del rito escocés antiguo, lo cual lo convirtió en el Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina.

En 1864 fue designado ministro embajador argentino ante los Estados Unidos (EE.UU.), también se le concedió la ser la representación de la Masonería Argentina ante las Grandes Logias y Supremos Consejos del exterior, con la facultad de celebrar tratados de amistad. Eso  hizo que pudiese vincularse con grandes personalidades públicas masónicas, entre las que se destacaba el vicepresidente de Abraham Lincoln, y luego de su asesinato presidente norteamericano, Andrew Johnson.

Sin embargo, tuvo que dejar la masonería en dos oportunidades, la primera vez fue cuando asumió como presidente de la República Argentina en 1868 y luego volvió a la actividad masónica en 1874 como lo prueban las planchas que se encuentran en el Archivo del Histórico Recinto de la Masonería del Gran Oriente Masónico Argentino, en Capital Federal.

El 18 de abril de 1882 se aplicó a la Logia Obediencia de la Ley Nº 13. Sarmiento renunció al importante cargo al año siguiente, el día 15 de septiembre de 1883. Esta segunda renuncia fue por problemas de salud y porque hubo encontronazos ideológicos dentro de la logia. El conflicto resultó muy complicado, todo se mantuvo en secreto. Habría tenido que ver con el apoyo de Sarmiento a la ley de educación universal, laica y gratuita.

Su período de Gran Maestre debería haber durado hasta 1885, sin embargo, en setiembre de 1883 renunció al mismo puesto que habría iniciado con la contestación pública que Domingo Faustino Sarmiento le dio al presidente del Club Liberal, quien por la prensa lo convocó como Gran Maestre de la Masonería a participar en la manifestación que se estaba preparando para el 16 de setiembre de 1883 en apoyo de la enseñanza laica, pidiéndole que oficiase de intermediario para que concurriesen a ella las logias de su obediencia.

Se negó a recibir asistencia religiosa, y ordenando la no concurrencia de un sacerdote católico a su lecho postrero en el  lecho de su muerte. La masonería le rindió honores. Cuando sus restos fueron trasladados a la Argentina, sucedió igualmente de parte de la masonería argentina.

Un hombre polémico

Domingo Faustino Sarmiento fue considerado como una figura argentina relevante del siglo XIX, sin embargo, también generó mucha polémica gracias a sus escritos, libros y artículos puesto que algunos de los mismos eran contradictorios y violentos verbalmente.

Por otra parte, impulsó el desarrollo del país, pero con unas tropas nacionales muy crueles, con represión de la rebelión de los últimos cadillos y con una lucha muy fuerte hacia los indígenas. Junto a todo esto, tuvo muchas críticas con respecto a su posición acerca de la Patagonia, poniendo en duda la lealtad con esa parte de la región, sin embargo, se retracto de dicha opinión, bien lo hizo saber el 15 de febrero de 1881, cuando las tropas chilenas ingresaron a Lima, Perú. Él indicó que debían negar la entrada en el Atlántico y tener coraje de no tener razón en la Patagonia.

También generó qué hablar su posición acerca de los aborígenes, los guachos y los judíos

“El pueblo judío. Esparcido por toda la tierra ejerciendo la usura y acumulando millones, rechazando la patria en que nace y muere por un ideal que baña escasamente el Jordán, y a la que no piensa volver jamás. Este sueño que se perpetua hace veinte o treinta siglos, pues viene del origen de la raza, continua hasta hoy perturbando la economía de las sociedades en que viven, pero de las que no forman parte. Y ahora mismo en la bárbara Rusia como en la ilustrada Prusia se levanta el grito de repulsión contra este pueblo que se cree escogido y carece de sentimiento humano, el amor al prójimo, el apego a la tierra, el culto del heroísmo, de la virtud, de los grandes hechos donde quiera que se producen.”

Domingo Faustino Sarmiento-Acerca de los judíos.

Con los guachos señalaba que lo único que tenían de humano era su sangre, eran marginales, delincuentes, intolerantes, por su parte, para Domingo Faustino Sarmiento los aborígenes eran seres por los que sentía odio puesto que se engloban en los que eran salvajes y en los que habían asimilado la civilización, los primeros para él eran salvajes.

Sarmiento, al mismo tiempo, tuvo un interés etnográfico y arqueológico por el indígena, su mayor enemigo no fue el indio americano, sino el pesado lastre que dejó la colonización española, cuyos elementos fueron el indio sobreviviente y el mestizo.

“¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado.”

Domingo Faustino Sarmiento

Su problemática con los indios venía desde la época hispánica y había continuado durante la Organización Nacional. Los malones atacaban las áreas rurales como a los pueblos. Durante el mandato de Sarmiento, en junio de 1870, el cacique mapuche Calfucurá reunió entre tres mil 500 a seis mil guerreros y arrasó Tres Arroyos y Bahía Blanca, en este último, mató a cincuenta criollos, se llevó a numerosas cautivas y se robó 80 mil cabezas de ganado.

En 1872 Calfucurá luchó con ocho mil lanzas y saqueó los pueblos de Veinticinco de Mayo, Alvear y Nueve de Julio y dejó un saldo de 300 civiles muertos, 500 cautivos y 150 mil a 200 mil cabezas de ganado robadas. En respuesta, Sarmiento hizo una expedición al mando del experimentado general Ignacio Rivas, quien le sumó un importante número de indios aliados como los borogas, pampas y ranqueles del cacique Catriel, y solo así pudo vencer a Calfucurá en la Batalla de San Carlos de Bolívar, el 11 de marzo de 1872.

En 1873, luego de que el cacique Calfucurá falleciera, el gobierno venció nuevamente a sus guerreros, capturando el Atreucó, uno de los principales campamentos del fallecido cacique.

“Las razas fuertes exterminan a las débiles, los pueblos civilizados suplantan en la posesión de la tierra a los salvajes. No debieran nuestros escritores insistir sobre la crueldad de los españoles para con los salvajes de América, ahora como entonces, nuestros enemigos de raza, de color, de tendencias, de civilización. Quisiéramos apartar de toda cuestión social americana a los salvajes, por quienes sentimos, sin poderlo remediar, una invencible repugnancia… no son más que unos indios asquerosos, a quienes habríamos hecho colgar y mandaríamos colgar ahora, si reapareciesen en una guerra.”

Domingo Faustino Sarmiento.

Día del Maestro

En 1943 durante la primera Conferencia Interamericana de Educación, reunida en Panamá, estableció como Día Panamericano del Maestro en las Américas al 11 de septiembre en homenaje al fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento:

“Considerando: que es actividad fundamental de la Escuela la educación de los sentimientos, por cuyo motivo no debe olvidarse que entre ellos figura en primer plano la gratitud y devoción debidas al maestro de la escuela primaria, que su abnegación y sacrificio guía los primeros pasos de nuestras generaciones y orienta el porvenir espiritual y cultural de nuestros pueblos; que ninguna fecha ha des ser más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día que pasó a la inmortalidad, el año 1888, el prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento.”

Museos

Existen tres museos dedicados a Domingo Faustino Sarmiento:

Su hogar en la Ciudad de San Juan, levantada por el trabajo de su madre. Fue utilizada por Sarmiento como casa de gobierno durante su gestión como gobernador.

La Casa Museo Sarmiento, ubicada en Islas de Tigre, en la provincia de Buenos Aires, situada sobre el Río Sarmiento y que funciona como museo y biblioteca.

El Museo Histórico Sarmiento, ubicado en el barrio porteño de Belgrano, en el edificio que funcionó como sede del gobierno nacional, antes de que sea declarada Capital Federal.

Monumento funerario

A comienzos de siglo XX se edificó sobre la tumba de Domingo Faustino Sarmiento un monumento funerario en su honor, la cual está ubica en el Cementerio de la Recoleta.

El diario La Nación, en su edición del 19 de junio de 1900, titulaba: Monumento a Sarmiento. Nombramiento de la comisión ejecutiva.

Monumentos

Existe una gran cantidad de monumentos en honor a Domingo Faustino Sarmiento, tanto en Argentina como en el exterior. Los que más destacan son el Monumento a Sarmiento ubicado en el Parque Tres de Febrero, en Buenos Aires, la cual es una estatua en bronce realizada por el famoso escultor francés Auguste Rodin. Otra obra conocida es el altorrelieve Ofrenda floral a Sarmiento, obra del francés Émile Peynot, en El Rosedal de Buenos Aires.

Papel moneda

El Estado argentino le rindió honores a Domingo Faustino Sarmiento colocando su foto en el billete de 100 australes (vigente de 1985 hasta 1992), y en el 50$ legalmente hasta el 2018, junto a la imagen del Cóndor Andino de la serie Animales Autóctonos de Argentina con la que coexiste.

Himnos

Existen dos himnos en honor a Domingo Faustino Sarmiento, el primero fue creado por Segundino Navarro, con la música de Francisco Colecchia, este himno se entona en la provincia de San Juan. El segundo himno fue creado por Leopoldo Corretjer el cual se entona en todo el país de Argentina.

Himno a Sarmiento por Segundino Navarro

Fue la lucha tu vida y tu elemento;

La fatiga, tu descanso y calma;

La niñez, tu ilusión y tu contento,

La que al darle el saber le diste el alma.

Fue la lucha tu vida y tu elemento;

La fatiga, tu descanso y calma;

La niñez, tu ilusión y tu contento,

La que al darle el saber le diste el alma.

Con la luz de tu ingenio iluminaste

La razón, en la noche de ignorancia.

Por ver grande a la Patria tú luchaste

Con la espada, con la pluma y la palabra.

En su pecho, la niñez de amor un templo

Te ha levantado, y en él sigues viviendo.

Y al latir su corazón va repitiendo:

¡Honor y gratitud al gran Sarmiento!

¡Honor y gratitud, y gratitud!

¡Gloria y loor! ¡Honra sin par!

Para el grande entre los grandes

Padre del aula, Sarmiento inmortal!

¡Gloria y loor! ¡Honra sin par!

Para el grande entre los grandes

Padre del aula, Sarmiento inmortal!

¡Gloria y loor!

¡Honra sin par!

Te recomendamos leer:

El hombre que calculaba resumen

Resumen de la metamorfosis 

Resumen de la casa de las muñecas

(Visited 793 times, 1 visits today)

Deja un comentario