Resumen y Análisis de Manolito Gafotas (Libro)

En el presente Resumen de Manolito Gafotas, encontrarás de manera divertida, las experiencias de éste típico niño de ocho años, que cuenta sus vivencias y ocurrencias del día a día desde su perspectiva como las más grandes aventuras.

Manolito Gafotas

Resumen de Manolito Gafotas

Manolito Gafotas, el narrador, es un niño que realmente se llama Manolito García Moreno. Vive en un barrio, situado en Carabanchel y ni su mejor amigo, el Orejones López lo conoce por ese nombre, sino por Manolito Gafotas.

Dice que su nombre viene de su padre que se llama Manolo y que el camión de su padre se llama igual “Manolito”.

Su madre le llama “el último mono” y lo hace de ese modo cuando en circunstancias especiales, para premiarlo o por el contrario, darle una colleja o golpe en la nuca. A Manolito le incomoda que lo llame así. Y a su madre que en el barrio lo llamen Gafotas. Es evidente que a ambos les incomoda cosas distintas.

 

Pero a Manolito sí le gusta que lo llamen Gafotas. En su colegio todo el mundo que llama la atención tiene un apodo. Para Manolito no es un insulto que lo llamen Gafotas. Lo mismo le sucede a su amigo Orejón López, desde que lo llaman así ya nadie ve sus orejas.

Un día discutió con su amigo porque Manolito le dijo que para él era mejor las Gafotas que los Orejones y hasta se golpearon camino a casa.

Su abuelo, un inmenso amor

A su abuelo no le gusta que su madre le dé golpes en la nuca. A Manolito le agrada muchísimo su abuelo. Hace tres años que vive con ellos y desde entonces duerme junto a él.

A veces su abuelo lo llama el príncipe heredero porque dice que todo lo que tiene ahorrado es para él. Su abuelo quiere morirse antes del año 2000. No quiere saber nada del siglo que viene.

Manolito le comenta que desea heredarle sin que se muera porque le gusta dormir con él. Manolito piensa que de morirse su abuelo tendría que compartir la cama con “el Imbécil” de su hermanito y para nada le agrada. Lo llamó “Imbécil” desde que lo conoció el día que nació por un incidente y mal entendido que lo hizo llorar.

Manolito piensa que se merece que su abuelo lo llame Manolito, El Nuevo Joselito. Y es porque le canta su canción preferida Campanera, que es muy vieja.

El pedido de su madre

Al inicio del mes de septiembre su madre le encomendó ir con su abuelo a comprar un broche que le faltaba a su abrigo. Ese broche se lo había arrancado su amigo Orejones de un mordisco el año pasado porque se negó a darle bocadillo. Por eso, su madre, le dio un gran golpe en la nuca, de los que duele a la media hora. Ahora ella debía arreglarle el abrigo para cuando empezara sus clases.

Su madre le pidió al médico le recetase vitaminas, Manolito piensa que le da pena que el suéter siempre le quede grande.

En su barrio hay de todo menos los broches, entonces su abuelo Nicolás y él se tuvieron que ir al centro en metro para buscar el pedido.

Un día de experiencias

Su madre los mandó ir a la tienda Pontejos, el la Puerta del Sol. Ahí van todas a lo mismo.  De ahí salieron a dar un corto paseo por la Gran Vía. En eso presenciaron una manifestación que son mejores que por donde vive.

Su abuelo le pidió a una persona subirlo a sus hombros para ver lo que sucedía. estando arriba se percató que el hombre tenía caspa y le recomendó un champú de la tele.

Al rato su abuelo le ofreció y compró una hamburguesa. Él compró tres helados, uno para Manolito y dos para él. Estaba feliz, en resumen, Manolito Gafotas sentía que era el día más importante de su vida.

Continúa el gran día

Vieron desde la calle a una presentadora de telediario que comía y tomaba un café y decidieron no quitarse de donde estaban. Manolito también quería verificar si tenía piernas. En su colegio dicen que los presentadores de telediario no tienen piernas porque no les hace falta.

El mesero del lugar quiso echarlos porque la locutora se avergüenza de que la vean de afuera. El abuelo se molestó tanto que le temblaba la barbilla y le dijo unas palabras al camarero que produjo el aplauso de los presentes.

Le pidieron un vaso de agua para el abuelo que temblaba y la sorpresa fue que el agua la traía la locutora. Eso fue un momento crucial de sus vidas.

En resumen, el día de Manolito Gafotas fue toda una aventura, casi no les quedó dinero y regresaron en metro.

Pasó lo que no debió

Manolito va cansado con ganas de dormir, su abuelo le pide estar pendiente porque va a darse una cabezada. Pues los dos se durmieron y los despertó un guardia.

Luego él los acompañó hasta la que es su estación. A su llegada a casa vieron de lejos que los vecinos le daban consuelo a su madre Cata, porque estaban desaparecidos. Todos le echaron la culpa a su abuelo. Después de tanto regaño de su madre no lo conseguían el broche.

La noche cierra un gran día

Al amanecer sería su primer día de clases y también el primer día de frío. No podía dormir. De repente su abuelo lo sorprende al hablarle al oído, le dijo que su día había sido muy bueno. Empezar las clases traía una sola cosa buena, vería a Susana y al Orejones.

Su abuelo se durmió con la gorra puesta. Eso le sucede cuando ha pasado algo importante. Pero es mejor porque no tiene cabellos y así tendrá la cabeza abrigada. Ya durmiéndose se percató que tenía algo en su mano, era el broche que no soltó desde la tarde. Ahora su madre podría colocarlo al abrigo al amanecer. A pesar de todo, en resumen, Manolito Gafotas pasó el mejor día de su vida.

Lo evalúa la psicóloga

En la escuela, Susana les dice a Orejones López; a Yihad y a él, que cuando las personas van al psicólogo es porque ya los han echado de todas partes y que antes de eso los han llevado a una isla desierta. Por eso tienen que existir.

Su maestra Asunción dice que en algunos tres años ya todos serán unos delincuentes. Ella predice el futuro y por eso los ve la psicóloga.

Su madre lo lleva donde la psicóloga Esperanza “Espe”, porque no deja de conversar y cuando no lo hace es porque está atontado. La psicóloga le dijo que estaba para ayudarlo en todos sus problemas y en resumen, Manolito Gafotas, le empezó a contar la historia de su vida.

Pero sólo alcanzó a contarle sus primeros tres años de vida, porque ya había pasado una hora y media y debía irse. Le pidió volver a la semana siguiente

Toda una aventura

Durante toda la semana tomó nota de todo lo que se acordaba había sucedido desde los tres a los ocho años de su vida.

Cuando llegó a la cita llevaba tres cuadernos escritos. El primero era desde los tres a los cinco años de edad. Al mismo le colocó el título “Mi vida sin el Imbécil”. Trataba de cómo era su vida sin la llegada de su hermano “El Imbécil”. Manolito piensa que durante esos tres años hasta el mundo era distinto.

En esa segunda cita sólo pudo leerle el primer cuaderno y ella daba cabezadas. Le dijo que podía irse y que no hacía falta que volviera.

La psicóloga no le encontró problemas, sólo le dijo a su madre que lo que tenía era ganas de hablar. Eso si que es un diagnóstico idiota.

Deberán escucharlo un poco más

En la noche llegaron todos al cuarto, su abuelo, su madre con el Imbécil en los brazos y su padre. Todos le dijeron que hablara. Pero a Manolito Gafotas no le agrada eso de improvisar. Por lo que en resumen, Manolito Gafotas tomó sus restantes dos cuadernos y empezó a leérselos.

Al rato, los ronquidos de su padre lo interrumpe y todos estaban dormidos. Se fue al cuarto de su madre y los dejó durmiendo.

Susana dice que cuando a una persona la han echado de todas partes, la llevan al psicólogo y antes de eso a una isla desierta. Él piensa que prefiere la isla desierta de la cama de sus padres.

Un incidente que cambia todo

Manolito Gafotas tuvo que faltar unos días al colegio por culpa del oculista.

Contando desde el principio, estaba él junto a Orejones en el parque junto al Árbol del Ahorcado, el cual le dicen así por lo bueno que se ve para ese deseo, cuando llegó Yihad para hacer la proposición de un juego. Él sería el capitán América, Orejones la chica y Manolito el traidor.

Manolito salió corriendo porque le asustaba ese juego. Yihad lo siguió y lo agarró por el suéter diciéndole que entonces era el momento de pelearse con el más bestia de la clase. Manolito optó por defenderse con palabras pero no sirvió.

Todo se salió de control

Yihad se puso más violento y lo que sintió fue un fuerte golpe en el cristal derecho de sus gafas. Vio a su abuelo acercarse. Le gritó a Yihad que jamás sería el capitán América, que sólo podría ser el capitán Merluza, porque a su padre todos le dicen Merluza donde va a beber en el Tropezón, y no por pescadero. Yihad volteó, le quitó las gafas y la lanzó con tanta fuerza que quedó colgada en el Árbol del Ahorcado.

Al volver a casa su madre le abrazó después de verle el ojo y luego, al ver cómo habían quedado las gafas, le dio el acostumbrado golpe en la nuca.

Su padre le dice que le va a enseñar el golpe García para que se defienda. A Manolito le pareció alucinante ese golpe y esa clase que le dio. En resumen, Manolito Gafotas al dar su primer puñetazo de prueba le rompió las gafas a su padre.

Su abuelo, su mejor compañía

Se fue corriendo, se acostó y se tapó la cabeza. Por los nervios y el miedo de no tener gafas le empezó a picar todo el cuerpo y lo que hacía era rascarse. Su abuelo le dijo que si seguía así se iba a sacar sangre, que no se preocupara. Que al regresar del oculista arreglarían cuentas con Yihad, pero como mediador, con el uso de palabras. Al amanecer salió con su padre al oculista.

A pesar de todo, la situación va bien

Manolito Gafotas la pasó genial en el oculista y al salir se fueron a desayunar. El resumen, es que Manolito Gafotas la pasaba muy bien. Su padre le dejó comer un bollo, una donut, una palmera de chocolate y un batido. Después le dio tres vueltas y le prometió sacarlo un día a dar un viaje largo en el camión.

Le alegraba que su padre no estuviera molesto por haberle roto sus gafas. Para la tarde su abuelo lo lleva a la escuela. En la entrada estaba Yihad con su abuelo y al verlos su abuelo lo tomó de la mano con más fuerza y se acercaron a ellos.

Su abuelo, un héroe mediador

Su abuelo le dijo a Don Faustino, el abuelo de Yihad, que mirara como tenía el ojo su nieto y que aparte le habían roto las gafas. Don Faustino se quedó impresionado y Yihad estaba rojo. Su abuelo le dijo que si eso se suscitaba otra vez le darían entre todos una buena pela al que lo hizo para que aprendiera a respetar.

Pero ahora con la compañía de Yihad ya nada podía suceder porque él sería un protector. Definitivamente su abuelo se merecía el Premio Nobel de la Paz. Al salir de clases estaban los dos abuelos afuera esperándolos.

Manolito salió corriendo, se cayó y Yihad lo ayudó. Estaba asustado de que descubriera que era el culpable. El resumen de Manolito Gafotas, es que su tarde de escuela fue el momento más feliz de su vida en el Planeta Azul.

Yihad se ve obligado a cambiar su comportamiento

Para Yihad la única opción es que deberán ser amigos y respetarlo. Además también ser amigo de Orejones.

Yihad puso sus condiciones y le pidió que nunca más lo llamara capitán Merluza. Esa noche Manolito durmió alegre porque ya tenía un grupo de amigos.

Un día cualquiera

Manolito Gafotas piensa que necesita el perdón de un pecado original. Pero sólo se limitará a contar lo que sucedió. Por otro lado, su madre lo puso a ver Ética a ver si se pone más educado, y en la materia la maestra Asunción sólo dice que en poco tiempo serán unos delincuentes. Eso no es algo nuevo, lo dice en todas las materias y hasta en los sueños.

Manolito Gafotas

Ahora viene el cuento del pecado. Un día a la salida de la escuela estaba su abuelo y llevaba en la mano temblorosa con una bocata de queso cabrales. A Manolito no les gusta porque le recuerda los malos olores de la escuela. Su abuelo siempre le dice que la de queso es de él y que la suya es de colacao con mantequilla.

Todo cambia de un momento a otro

Prácticamente todas las tardes meriendan lo mismo, se ríen de lo mismo y hablan de lo mismo. Él nunca pierde la esperanza de hablar con muchachas y tomarse un café. Los días pasan iguales. Hasta ese momento todo era normal.

De pronto se les acerca un hombre y le pide a su abuelo dinero. Él le responde que no y fueron amenazados con una navaja. El hombre le exigió entregarle todo diciendo que tenía SIDA y que la navaja estaba contaminada.

El abuelo le dijo a Manolito que entregara el dinero que su madre siempre le daba. Cuando se le cayeron unas de las monedas y el hombre se agachó vio que la navaja decía “Recuerdo de Mota del Cuervo”. A lo que le dijo que ese era el pueblo de su abuelo.

Y sigue cambiando

Su abuelo le pregunta hasta cómo se llama su madre y resulta que la conoce, es Joaquina, alias La Ceporra. Ahora el hombre le pidió no decirle a su madre y menos lo del SIDA porque era mentira.

Ahora es el abuelo que le dice que si sigue atracando llamará a su mamá y lo denunciará. Aparte le quitó la navaja y el dinero que entregó Manolito.

La salida al Museo

Pasan los días y del colegio van con la maestra a una salida al Museo del Prado. La maestra les advirtió que el que se portara mal no volvería a ir de excursión.

Con un rotulador Yihad trató de escribir en un cuadro cuando los sorprendió el guardia y los llevó con la maestra. Resulta que el guardia era el hombre atracador y antes de que siguiera hablando le dijo a la maestra lo sucedido. La respuesta de ella fue quejarse por la poca seguridad y le dio un beso a Manolito.

Al momento de ir al baño estaba el guardia que le dijo que no le siguiera molestando la vida diciendo lo que hizo. Manolito le sugirió donde ir a atracar, el sitio es la casa de su maestra.

Entre tanto lo pusieron de primero en la fila, como a un héroe. El resumen es que Manolito Gafotas siente que ha cometido el pecado original y en el fondo quiere a su maestra. Por eso no desea que sea atracada por el hombre.

Su abuelo lo aconseja

Un día su abuelo al buscarlo a la salida del Kárate le preguntó por el Orejones. Manolito está molesto con él porque invitó a Susana a ver el demonio de Tasmania a su casa. Su amigo sabía que la había pedido el primer día de clases.

El año anterior se había quedado de último y se tuvo que conformar con Jessica, La Gorda. Con la que tuvo unas palabras por preguntarle por qué era gorda. El problema también fue con su tía, y no se volvieron a hablar.

Su abuelo le dijo que aparte de pedir una novia en el colegio, había que declararse. A Manolito eso no le convenció. Pero al día siguiente le dijo a Susana que debían verse en el parque a la salida.

Susana le respondió que no podía ir al parque, porque su mamá se lo prohibió por llevarle un insecto. Además darían el demonio de Tasmania y eso no se lo perdería por nada. Debía decirle en ese momento lo que quería.

Su madre lo apoya

Pues Manolito la invitó a su casa. Su mamá puso unos cojines en el suelo para que no le ensuciaran los muebles, imaginando el motivo de por qué le dicen a Susana Bragas-sucias.

 

Su madre observó todo y en efecto la ropa bajo la falda está muy sucia. Manolito le trató de explicar el motivo y lo envió de vueltas porque habla mucho.

Susana le pareció que su televisor era más pequeño que el de Orejones y además le dijo que sólo tomaba colacao con chococrispis. Entonces, Manolito le pidió a su abuelo ir a buscarlo.

La tensión aumenta

Viene el comercial televisivo y él le hablaría pero sólo le llegó a decir que su diadema era bonita. Finalmente ella le pide ponérsela y él acepta si se hacen novios. Todos lo vieron y se rieron como nunca.

Ella después se sintió aburrida y quiso que se disfrazaran aparte de pintarse. Tomó un jarrón de su madre y en el juego lo rompió. Mientras su abuelo lo recogía le dijo que no podía delatarlo si era su novio. Hasta “El Imbécil” se cortó con los vidrios.

Al llegar su madre su abuelo se echó la culpa de todo. A la noche le dio masajes en los pies por salvarle la vida.

Manolito Gafotas

En la mañana en la escuela Susana se puso tan insoportable que al finalizar el recreo le dijo a Orejones que podía invitarla a su casa porque tendría kárate. Esa tarde la pasó genial en su práctica. Pero su madre le dijo que no volvería porque el tema de las gafas nuevas no continuaría. Esa fue la mejor noticia.

Manolito conversa con Orejones

A la mañana le contó a Orejones lo sucedido. Él también le dijo que hubo un desastre en su casa. Finalmente ya ninguno de los dos quería pasar la tarde con la Susana.

Se molestaron por ella y discutían cuando la vieron jugando de lo más rudo con Yihad, él hasta le aguantó que lo escupiera. Estaban impresionados viendo desde lejos. Después decidieron irse.

Se dieron cuenta que no tenía sentido pelearse por ella. Esa tarde el Orejones vio el demonio de Tasmania en casa de Manolito Gafotas merendando pan con colacao y mantequilla. Era mejor que Susana prefiriera a Yihad.

Se avecina un castigo

Manolito Gafotas siente que estará castigado el fin de semana. Esa es la manera de comerse todo lo que puede y que su madre guarda en lo que un día le compró a su padre. Un mueble-bar, que inicialmente tenía botellas para que su padre ya no tuviera que ir al bar. Pero al pasar el tiempo se convirtió en el depósito de comida y detergentes.

Cada vez que lo castigan se come todo lo que puede y después no logra que le salga ni por arriba ni por abajo, así le dice su madre al médico.

El lunes pasado Manolito tendrá un examen para el que no estudió. Pretende engañar a su madre diciéndole estar enfermo pero no lo logra.

Parece una pesadilla

Ninguno de la clase estudió, la esperanza era el nuevo alumno Paquito Medina. Era el único compañero que tenía a su papá muerto. Él es diferente, tiene diez, siempre está limpio y todo lo tiene impecable.

Al empezar el examen Paquito Medina empezó a responder y todos a su vez a copiarse de él. Al día siguiente llegaron citaciones para todos en vez de excelentes calificaciones. El único que aprobó fue Yihad que no se copió porque se llevó una chuleta. Esas son las sorpresas de la vida.

Manolito Gafotas

Ahora su madre al ver la carta lo castigó por el fin de semana, después de darle su respectivo golpe en la nuca. Ahora comerá todo el fin de semana.

Los principios es lo primero

De camino a casa se les ocurrió lo que nunca debieron hacer, tratar de detener los autos poniéndose en medio de la vía. En eso el único que quedó en el sitio fue Manolito Gafotas.

El auto que venía se detuvo, era el conductor del colegio. Lo regañó tan fuerte que nunca lo olvidará. Después de amenazarlo con decirle a la directora le dijo que se fuera lo más lejos posible de su vista.

Esa tarde no quiso merendar y tampoco quiso cenar. En la noche despertó a su abuelo y le contó todo. Él le dijo que para ser valiente no hay que hacer lo que otros digan.

Su abuelo le dijo que era mejor olvidar para no repetirlo y que deberían dormir.

Ya a los día el Orejones y él se regresan haciendo sus juegos de palabras como de costumbre. Al llegar se le ocurrió subir los tres pisos hasta su apartamento rayando la pared con tres rotuladores.

Manolito se ha portado mal

Su madre abrió la puerta y al descubrir lo que hizo le dio tremendo golpe en la nuca. Su madre estaba angustiada porque al descubrirlos tendrían que pagar la pintura. En resumen, Manolito Gafotas estaba desconsolado.

A su abuelo se le ocurrió una idea. Le pidió a Manolito los rotuladores y se fue a continuar las rayas después del tercer piso.

A Don Nicolás lo descubrieron y se presentó tremendo problema. Todos los vecinos gritaban. La vecina Luisa dijo que eso lo hacían los mayores por falta de riego sanguíneo y que a su abuelo le sucedió y murió a lo poco.

Se despidieron todos los vecinos tristes por tratar mal a un abuelo que le quedaba poco para morir. Ya en la casa el abuelo se puso a comer tranquilo. Gracias al invento del abuelo se salvaron de lo que hizo Manolito. El resumen, es que Manolito Gafotas, terminó la noche diciéndole a su abuelo que no sabía por qué lo había hecho.

Habrá un concurso de Carnaval

De pronto entra la maestra Asunción y les dice que habrá un concurso de Eurovisión y que deberán disfrazarse con el mejor disfraz para ser los mejores del barrio. Y como era normal hubo un gran conflicto por los disfraces de cada uno. Él único remedio era golpearse para entenderse.

Después de unos puñetazos para que se calmaran. la maestra les dijo que nada de disfraces de personajes, que se disfrazarían de palomas de la paz. El jurado será la Asociación de Vecinos.

Su madre le hizo el disfraz a él y al Imbécil. En la calle todos los miraban y decían que eran pingüinos. Al llegar al colegio todos parecían aves distintas, hasta la maestra estaba de ave pero ninguno era paloma.

Ganan las aves en peligro de extinción

Llegaron al sitio y se presentaron de quinto. Pero hubo un problema con el padre de otro grupo. Le dijo gallina a Yihad y se empezaron a enfrentar los padres.

Todo se calmó y la gran sorpresa fue cuando anunciaron el primer premio que era para los pájaros en vía de extinción. Es decir, nadie supo que eran sobre la paz mundial. Ahora habían ganado como los pájaros en vía de extinción.

Al terminar se fueron todos al parque con sus disfraces favoritos de héroes. En los juegos Yihad se molesta con él porque está en su equipo y nunca gana. Manolito se pone triste y se va llorando.

Luego Paquito Medina lo invita a jugar a su casa con el ordenador. Manolito acepta feliz. En resumen, Manolito Gafotas tuvo un gran día.

Llega el día del cumpleaños del abuelo

El abuelo se niega rotundamente a celebrar su cumpleaños. Su madre le dice a Manolito que lo hará en secreto porque es su decisión. Su abuelo tendrá el mejor cumpleaños. Ella ideó un plan.

Luego Manolito sacó sus monedas del cochino. Pero sus monedas no alcanzaban para mucho. Se llevó el dinero para la escuela.

Entre todo lo que vio sólo le pareció unos dientes de Drácula. Realmente quería comprarle una dentadura de dentista, pero sólo le alcanzaba para los de Drácula. La obtuvo y se la prestó a todos los de su grupo que se la pusieron de rato en rato.

Inicia el plan

Manolito los invitó al cumpleaños de su abuelo. Cuando él llega a buscarlo al colegio se encuentra que todos irán con ellos a llevar al Imbécil al médico que era el plan de su madre.

Todo iba bien, hacían bromas mientras esperaban entrar al médico con el Imbécil. Entraron todos a la consulta del doctor Morales, él les preguntó que si no tenían algo que hacer en sus casa y respondió Orejones que celebrar el cumpleaños de… Y todos le metieron el codo.

El Imbécil está bien, sus mocos son normales. Regresaron rápido a casa. Al llegar llaman al telefonillo y su madre le dice que el abuelo debe ir al Tropezón a buscar una botella para la cena. El abuelo se va y todos suben. Lo esperan por un buen rato, hasta que después del llamado de su hija sube al apartamento y la celebración es por todo lo alto.

El mejor de todos los días

El abuelo Don Nicolás da una gran noticia, ya no quiere morir en el año 1999, desea vivir unos años después del 2000. Luego todos van al parque mientras su mamá recoge. El día fue estupendo como lo es el cielo de Carabanchel, que es la octava maravilla del mundo.

En resumen, Manolito Gafotas pasó la tarde más feliz de su existencia en el planeta Tierra.

Manolito Gafotas

Personajes de la Obra

En ésta obra se presentan los siguientes personajes:

  • Manolito Gafotas: Es el protagonista y narrador.
  • El Imbécil: Es el hermanito de Manolito.
  • Manolo García: Es el padre de Manolito.
  • Catalina o Cata Moreno: Es la madre de Manolito.
  • El Abuelo o Don Nicolás Moreno: Es el abuelo de Manolito.
  • Orejones López: Es el mejor amigo de Manolito.
  • Yihad: Es el líder del barrio, al principio agrede a Manolito pero después se hacen amigos.
  • Don Faustino: Abuelo de Yihad.
  • Susana Bragas-sucias: compañera de clases admirada por Manolito.
  • Paquito Medina: Nuevo estudiante del colegio.
  • Jessica la ex-gorda: compañera de clases y primera novia de Manolito.
  • La Luisa: Mejor amiga de Catalina que vive en el segundo piso.
  • Bernabé: Esposo de La Luisa.
  • Asunción: Maestra de Manolito.
  • Señor Solís: Conductor del bus escolar donde estudia Manolito.

Análisis de Manolito Gafotas

Ésta grandiosa obra de la autora Elvira Lindo, trata de las aventuras vividas en su día a día, por un niño de ocho años que habita en el barrio Carabanchel de Madrid, España. Su núcleo familiar es su madre, padre, hermanito y desde hace tres años, su abuelo.

Manolito Gafotas relata de forma divertida cada experiencia, haciéndola fascinante y hasta inolvidable.

Ésta obra muestra la importancia de una buena relación en la comunidad y la escuela. Se hace evidente la forma en que a veces los pequeños son agredidos, entre ellos, donde el adulto es el único llamado a intervenir y corregir en beneficio de todos.

La convivencia, la comunicación, el respeto y el apoyo siempre serán la pieza clave en la vida de todas las personas durante toda su vida. Ningún ser humano es perfecto ni física ni intelectualmente. Por eso debemos aceptarnos y respetarnos en sana convivencia.

Los hechos importantes de la vida son de acuerdo a la edad y la perspectiva, ésta obra así lo demuestra y consolida.

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